Juicio por el atentado de la T-4

Los etarras se niegan a declarar y denuncian torturas

Sarasola ha calificado de "fascista" al tribunal por lo que ha dicho no reconocerlo

03.05.2010 | 16:15

Los presuntos etarras Martín Sarasola, Mikel San Sebastián e Igor Portu, para quienes el fiscal pide 900 años de cárcel por perpetrar el atentado de la T-4 de Barajas el 30 de diciembre 2006, en el que murieron dos ciudadanos ecuatorianos, se han negado a declarar en la primera sesión del juicio.

Los tres acusados, a los que el fiscal imputa dos delitos de asesinato terrorista, cuarenta y uno de tentativa de asesinato y uno de estragos terroristas, se han acogido a su derecho a no contestar a ninguna de las preguntas de las partes en el juicio que ha comenzado hoy en la Audiencia Nacional.

Sarasola ha calificado de "fascista" al tribunal por lo que ha dicho no reconocerlo, mientras que Portu y San Sebastián han denunciado las supuestas torturas que sufrieron tras ser detenidos.

Nueva prueba

Antes de comenzar los interrogatorios de los tres procesados, el presidente del tribunal, el magistrado Alfonso Guevara, ha dado traslado a las partes de una nueva prueba pericial caligráfica realizada por la Guardia Civil para comprobar si la anotación manuscrita de un número de teléfono de los Bomberos de Madrid hallado en el domicilio de Mikel San Sebastián estaba escrita por el presunto etarra.

Tanto el fiscal Daniel Campos como las ocho acusaciones particulares personadas y la popular -ejercida por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT)-, además de la Abogacía del Estado, no se han opuesto a que este nuevo informe pericial se incluya en la causa y se cite para testificar en la vista al agente que la hizo.

Fuentes fiscales han explicado que esta prueba es muy importante porque podría resultar el principal indicio de la participación de San Sebastián en el atentado de la T-4, con el que ETA rompió su última tregua.

'Txeroki' pensó en el disfraz

El escrito de la Fiscalía, que lleva la firma del fiscal-jefe de la Audiencia Nacional, Francisco Javier Zaragoza, detalla que el atentado se preparó durante una reunión en el monte Auza, situado en el valle del Baztan (Navarra), en la que 'Txeroki' dio "indicaciones" a Sarasola, San Sebastián y Portu sobre cómo llevarlo a cabo.

Los tres presuntos etarras, naturales de la localidad navarra de Lesaka, realizaron en dos ocasiones un itinerario hasta el aeropuerto de Barajas y mantuvieron otro encuentro posterior con el entonces jefe militar de ETA en el que quedó fijada la caracterización que debía llevar Sarasola en el momento del atentado.

Así, el jefe militar encargó a Portu la compra del teléfono móvil empleado para dar aviso del atentado y fijó "el día, hora y lugar" en que debía producirse. El 27 de diciembre de 2006, los tres integrantes del 'comando 'sustrajeron una furgoneta estacionada en la localidad francesa de Luz Ardiden y secuestraron a su propietario, al que mantuvieron retenido dos días.

Cambio de vehículos

Dos días después, los miembros del 'comando' iniciaron el traslado hasta la terminal del aeropuerto de Barajas, en el que San Sebastián viajó en una motocicleta que hizo la función de 'lanzadera', mientras que Portu se desplazó por separado en otro vehículo esperando la llegada de sus compañeros a unos 50 kilómetros de Madrid.

En ese contacto, Portu entregó a Sarasola una maleta y una muleta que éste utilizó durante su estancia en la T-4 y pasó a conducir su motocicleta. Entonces, Sarasola trasladó la furgoneta a las inmediaciones del aeropuerto e inició el mecanismo de iniciación de la carga explosiva, para a continuación colocarse una peluca, una gorra y una mascarilla en la nariz al objeto de "desfigurar su rostro y su apariencia física".

Tras dejar la furgoneta en el aparcamiento del módulo D la T-4, momento en el que fue grabado por las cámaras de seguridad, se desplazó en taxi hasta una zona próximas a las instalaciones de Antena 3 Televisión, en San Sebastián de los Reyes.

Allí, se deshizo de los materiales utilizados para desfigurar su aspecto y tomó otro taxi que le llevó al lugar donde había concertado una cita con Portu. Los dos se desplazaron con la motocicleta hasta hasta el punto donde les esperaba San Sebastián con el vehículo que había traído Portu, para regresar nuevamente a Lesaka.

Llamadas desde San Sebastián

Después de acompañar a Sarasola hasta su pueblo, Portu se acercó a la ciudad de San Sebastián (Guipúzcoa) para realizar las llamadas de aviso sobre la colocación de la furgoneta cargada de explosivos, que hizo con un teléfono móvil. Así, sobre las 7.53 horas de 30 de diciembre efectuó una llamada a la central de la DYA en nombre de ETA en la que advertía de "la colocación de una potente furgoneta bomba" en la T-4.

Tres minutos más tarde, efectuó una segunda llamada al Parque de Bomberos de Madrid en la que insistía en la colocación de la furgoneta bomba, aunque interrumpió la comunicación antes de facilitar la matrícula del vehículo. A las 8.35 horas, hizo una tercera llamada a la central SOS/DEIAK de San Sebastián, esta vez desde una cabina telefónica situada en el número 37 de la calle Ategorrieta. Después, avisó a la centralita del diario 'Gara'.

A las 8.45 horas, según relata el escrito de conclusiones provisionales de la Fiscalía, los servicios de seguridad del aeropuerto y los efectivos policiales desplazados localizaron la furgoneta en le lugar donde había sido estacionada y procedieron a desalojar con urgencia a las personas que se encontraban en el módulo D y en sus proximidades.

A las 8.59, la furgoneta estalló y causó la muerte de los dos ciudadanos ecuatorianos, heridas a otras 41 personas, la destrucción casi total de las instalaciones del módulo D y daños en un total de 313 vehículos. El 10 de enero de 2007, ETA asumió la autoría del atentado en un comunicado enviado al diario 'Gara'.

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