Fin de la 'doctrina Parot'

"Deberían ayudar a las víctimas, no a los asesinos"

La madre de una de las niñas de Alcàsser asesinadas, indignada ante la posible liberación de Ricart

22.10.2013 | 19:57

"Quiero confiar en la Justicia pero no me dejan, se suponía que los Derechos Humanos son para ayudar a las víctimas, pero es al contrario, están pensados para los asesinos", asegura Rosa Folch, madre una de las niñas asesinadas en Alcàsser, totalmente indignada con la resolución adoptada por el Tribunal de Estrasburgo Rosa Folch, por la cual se deroga la «doctrina Parot». La mujer todavía no logra explicarse cómo el asesino de su hija Desireé, Miguel Ricart, podría salir en breve de prisión, amparándose en esta sentencia del tribunal europeo, y pasear por la calle como un ciudadano más pese a los 170 años a los que fue condenado en su día. "Ya me lo recelaba desde hace varios días, pero cuando me he enterado esta mañana, ..., es que ha sido un golpe muy fuerte. Nunca acabamos de sufrir, siempre tenemos la herida abierta», confesaba a Levante-EMV intentando contener las lágrimas.

Pero Rosa no se rinde y asegura que va a hacer todo lo posible para que esta persona no salga de prisión todavía. "El tribunal tendría que leer la sentencia de lo que hizo Ricart, de todo el daño que les hizo a tres niñas indefensas. Que miren caso por caso para no soltar a estos psicópatas", argumenta la mujer. Rosa se aferra a la posibilidad de que la Justicia española pueda hacer algo para paralizar la inminente excarcelación de Ricart.

"Tendría que estar toda la vida encerrado", añadió Rosa, quien aboga por modificar la Ley e imponer la cadena perpetua para casos de especial gravedad. "Aunque para el asesino de mi hija ya no se pueda, que eviten que otros asesinos piensen que si matan están a los cuatro días en la calle. Hay que cambiar esa ley porque induce a matar", afirma con rotundidad.

Respecto a la posibilidad de que algún día pueda cruzarse a Ricart por la calle, Rosa confiesa que no quiere ni pensarlo. "No quisiera tener este odio, pero no puedo evitarlo. Cogería una escopeta y lo mataría pero tengo que pensar en mi hija y mis dos nietos", reconoce la mujer, quien ya habría hecho una locura sino tuviera el apoyo de su familia. "No creo que se atreva a venir por aquí pero si sale deberían de desterrarlo de Valencia", añadió apuntando la posibilidad de que el juzgado adoptara algún tipo de medida de protección como una orden de alejamiento.

Pero lo que realmente preocupa a la madre de Desireé es que cuando estos asesinos ,no sólo Ricart„ salgan en libertad puedan volver a matar. "Tengo miedo de que cuando esta persona tan ruin esté en la calle vuelva a coger a otra chica y la mate. Nadie estamos a salvo", confiesa con temor.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine