Accidente de tren en Santiago

El juez pide a Renfe el informe sobre el peligro de Angrois

Un maquinista escribió una carta advirtiendo a su superior de la necesidad de incrementar la seguridad en la curva

16.01.2014 | 20:04
El jefe de maquinistas reclamó meses antes más seguridad
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El juez pide a Renfe el informe sobre el peligro de Angrois

El juez Luis Aláez, que instruye la causa abierta por el descarrilamiento del Alvia el 24 de julio, ha emitido un auto por el que exige a Renfe que indique si reaccionó a la carta que un maquinista escribió a su superior para avisarlo de la necesidad de incrementar la seguridad en una curva.

Se trata de A Grandeira, a la altura del barrio compostelano de Angrois, donde el pasado verano se registró el siniestro del Alvia que cubría la ruta entre Madrid y Ferrol. La misiva fue escrita más de dos años antes de este accidente que segó la vida de decenas de personas y provocó heridas a más de 150.

El maquinista, Francisco José Garzón Amo, poseedor de un expediente intachable, es en este momento el único imputado después de que la Audiencia Provincial de A Coruña exonerase a los miembros del consejo de administración del gestor ferroviario Adif y a los cinco técnicos responsables de la seguridad en la circulación.

Fue precisamente la defensa del maquinista la que puso en conocimiento del juzgado la existencia de esta carta -enviada por correo electrónico-, algo que tuvo una inmediata reacción por parte del magistrado, al demandar desde el primer momento a la Dirección General de Seguridad de Renfe que informase de este mensaje y de sus consecuencias.

Fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Galicia han dicho a EFE que la respuesta fue que se estaba elaborando un informe al respecto.

El instructor decidió conceder un plazo de tres días para la entrega de toda la documentación relacionada con esta carta de este operario, que ha sido publicada este jueves por varios medios de comunicación, en caso de que exista y, si no es así y esto no tuvo consecuencia alguna, pide que se haga saber.

El auto con el que el órgano de apelación levantó la imputación de los cargos de Adif supuso que la instrucción judicial retornase al punto en el que se encontraba a los cuatro días del suceso, con el conductor, -que no redujo la velocidad del convoy-, acusado de homicidio imprudente.

No obstante, no se cierra la puerta a que se siga investigando para comprobar si en el tramo de A Grandeira, con una reducción drástica de velocidad de 200 a 80 kilómetros por hora, se necesitaban medidas adicionales de seguridad y así se determina por consenso técnico, puesto que en caso contrario tal apreciación es "prematura y carente de base suficiente".

El juez instructor Luis Aláez ha seguido desde un inicio una línea de investigación que apuntaba a una causa múltiple y no únicamente al despiste de una persona -Garzón Amo-, que relevó a otro compañero en Ourense y perdió el control tras atender una llamada del interventor de a bordo, Antonio Martín Marugán.

Renfe abre una investigación sobre la advertencia de seguridad

El presidente de Renfe, Julio Gómez-Pomar, ha dicho que la cúpula actual de la empresa no conoció hasta diciembre pasado el correo electrónico en el que un maquinista advertía en 2011 de la fuerte frenada que había que hacer en el tramo del accidente y ya ha iniciado una investigación interna.

En declaraciones a Efe, Gómez-Pomar ha señalado que en el momento en que la actual dirección de Renfe ha tenido conocimiento del correo, "dos años después de la emisión del mismo", ha abierto una investigación que va a dirigir el área de Seguridad en la Circulación de la empresa.

Renfe va a remitir al juez que instruye el caso, Luis Aláez, el informe que va a realizar este departamento de la compañía ferroviaria sobre el correo electrónico, ha explicado.

Asimismo, Gómez-Pomar ha señalado que, desde que comenzó la instrucción, la compañía ha aportado al juez que investiga el accidente "toda la documentación requerida y seguirá colaborando plenamente en la investigación".

El pasado 24 de julio descarriló un tren Alvia en el tramo de A Grandeira, a la altura del barrio de Angrois de Santiago de Compostela, que causó más de 70 muertos y más de un centenar de heridos.

La principal hipótesis del accidente es un exceso de velocidad del tren, que en ese tramo debe reducirse de 200 a 80 kilómetros por hora.

El jefe de maquinistas José Ramón Iglesias Mazeira envió el 26 de diciembre de 2011 un correo electrónico al jefe de Producción de los servicios regionales de Renfe en Galicia, José Luis Rodríguez Vilariño, que se ha incorporado a la investigación judicial, en el que advertía de la fuerte frenada que debía realizarse en ese tramo del recorrido.

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