Investigar contra el calendario

La caducidad del crimen

El presunto asesino de Eva Blanco podría haber quedado libre de responsabilidad penal por la prescripción del homicidio

11.10.2015 | 15:04
El presunto autor del asesinato de Eva Blanco es trasladado por la varios agentes a la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid.

Los agentes de la Guardia Civil han resuelto el caso de Eva Blanco tras más de 18 años de duro trabajo. Sabían que si fallaban, en dos años no podrían detener al asesino.

­Una de las reflexiones que más se han escuchado estos días al hablar de la ardua investigación en el crimen de la joven Eva Blanco es el hecho de que se estaba llevando a cabo contrarreloj, contra la frontera de la prescripción. Tan sólo quedaban 18 meses para que el hombre que dejó el cadáver de Eva en una cuneta de Algete (Madrid) no pudiera ser juzgado. Sin embargo, el trabajo tenaz y el análisis de las muestras de ADN dieron con la identidad del principal sospechoso, un hombre español de origen magrebí que actualmente vivía en Francia.

El ordenamiento jurídico español indica que el límite para la prescripción de un delito depende del tipo de pena. En el caso de un homicidio como el de Eva Blanco, en el que la ley contempla penas de prisión mayores de 15 años, el delito «caduca» transcurridos 20 años.

Los únicos delitos para los que no existe esta fórmula, según el artículo 131 del Código Penal, son los de lesa humanidad, genocidio y los delitos contra las personas y bienes protegidos en caso de conflicto armado (salvo algunas excepciones), así como los actos terroristas con víctimas mortales.

Sin cambios en la reforma penal

Cada país establece los periodos y en algunos no se recoge este tipo de caducidad. ¿Cuál es el objetivo de la prescripción? Según explica el portavoz de Jueces para la Democracia, Joaquim Bosch, «el Estado se obliga a resolver un delito en un plazo». Si no se lleva a cabo se presume que se debe respetar «la situación personal y jurídica de ese ciudadano». «Más que un perdón se trata de una especie de presunción automática», señala Bosch.

Por ello la justicia española entiende que sobrepasado el tiempo establecido, por ejemplo 20 años, se daría una «respuesta tardía e injusta» ante la posibilidad de la resocialización, según el juez. Es decir, la vida de un criminal podría ser muy distinta hoy a la de hace 20 años y la ley lo protegería.

No se dará el caso, por lo tanto, como nos han mostrado en las series y películas norteamericanas, de que se resuelva un caso 40 años después. Y de hecho, según Bosch, tampoco se ha cuestionado. Es más, recuerda que recientemente se ha reformado el Código Penal y no ha habido cambio con la prescripción de delitos graves, y que no se pusieron propuestas sobre la mesa para ello.

¿Qué puede paralizar que un delito prescriba? El juez indica que cualquier diligencia relevante interrumpe la caducidad, siempre que sea antes del tiempo indicado. Además, por ejemplo si se ha realizado una detención y durante la extradición el delito prescribe, la actuación judicial continuaría ya que se considera una demora del propio proceso.


La familia

Ha esperado 18 años a que las investigaciones de la Guardia Civil concluyeran. El caso nunca dejó de estudiarse, pero fue en 2013 cuando se le dio un impulso vital con el envío de los restos de ADN al Instituto de Ciencias Forenses de la Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago de Compostela.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Noticias relacionadas

Enlaces recomendados: Premios Cine