Secretario de acción política, ciudadanía y libertades del PSOE

"Habrá reforma de la Constitución para adaptarla a la realidad"

"La respuesta ante la provocación del secesionismo ha de ser proporcionada", asegura Patxi López

16.11.2015 | 02:07
Patxi López, exlehendakari vasco.

Patxi López (Portugalete, 1959) prefirió apartarse de la primera línea cuando muchos le animaban a disputar la secretaría general del PSOE. Ahora se le ve ilusionado junto a Pedro Sánchez. Fue lehendakari del 2009 al 2012 y ahora es el responsable de acción política de los socialistas, un puesto fundamental en el rearme ideológico de un partido que aspira a formar gobierno después del 20D.

¿La corrupción es el gran problema de España?
La encuesta del CIS indica que ha aumentado la preocupación por el paro, pese a lo que dice el Gobierno. Ahora bien, la corrupción ha tenido un efecto demoledor; ha sido la mayor deslealtad de la política hacia la sociedad. Todos los partidos hemos tenido problemas de corrupción, la diferencia está en cómo nos hemos enfrentado a ellos.

¿Por qué hay tanta corrupción en España?
Tenemos que poner todos los medios para prevenir, perseguir y condenar. Donde hay corruptos, hay corruptores. Tenemos que buscar, por tanto, las fórmulas para impedir esto.

Lo de los códigos éticos está bien, pero puede parecer que combaten un tumor con una cataplasma...
Antes de este código, el PSOE adoptó una primera decisión: cualquier militante al que se le abra un juicio por corrupción es apartado de manera automática. Y todos nuestros cargos publican declaración de patrimonio. Hemos hecho públicas, desglosadas, todas las cuentas del partido. Transparencia Internacional ha dicho que somos el partido más transparente. Ahora, queremos llevar todo esto a las instituciones. La ciudadanía tiene derecho a toda la información de las Administraciones. En Euskadi lo hicimos.

¿Por qué se ha tardado tantos años en tomar medidas?
Es una buena pregunta. Creo que debimos actuar desde el primer minuto. Vengo de Euskadi, donde los militantes del PSOE -y también del PP, eh- no llegaron a la política para enriquecerse. Arriesgaron la vida, precisamente, para hacer política. Así que me repugna la corrupción. Nuestras propuestas son las más avanzadas para combatirla. Vamos a introducir el certificado fiscal al principio y al final de cada mandato. Otros, como el PP, tienen casi en su ADN la corrupción; todos sus tesoreros están en cuestión. Y, sin embargo, no ha reaccionado más allá de la frase de Rajoy en la que dice que se sienten afectados por la corrupción. Todo eso ha generado el desprestigio de la política. Entiendo el cabreo, pero es preocupante que la ciudadanía se aleje de la política, que es el gran instrumento para cambiar las cosas. Todo eso me alarma.

Otro problema: el proceso secesionista catalán. ¿Acertó el Constitucional al permitir el pleno del Parlament del lunes?
Es una resolución exquisita. La respuesta ante la provocación secesionista ha de ser proporcionada. Quizás algunos estén esperando respuestas de otro cariz para seguir profundizando más en el papel de víctimas. Lo primero, defender la democracia. Su principio básico es el respeto a la legalidad, a la ley. Es la garantía para impedir los abusos de poder. Uno por ser presidente o alcalde no puede hacer lo que le dé la gana; eso sería la ley de la selva.

¿La declaración de apertura del proceso de independencia es un golpe de Estado incruento, pero golpe al fin y al cabo?
Golpe a la democracia. Es insostenible que alguien diga que sólo hará caso a las leyes que él mismo dicte. Hay que defender a la mayoría de la sociedad catalana, que está en contra de esa deriva secesionista.

¿No sería bueno preguntar directamente a los ciudadanos con un referéndum?
Está la política, la búsqueda de entendimiento y diálogo. Cuando uno consulta está certificando, en el fondo, el fracaso de la política. A mí me gustan los referendos que refrendan acuerdos. Como no he sido capaz de resolver un problema, pues hago una consulta para que la ciudadanía se parta la cara. Por eso desde el PSOE decimos: Sentémonos, veamos los problemas y busquemos soluciones a través de la renovación del pacto constitucional.

¿El federalismo que proponen?
No quiero que se entienda que proponemos un modelo federal para contentar independentistas. Lo que decimos a la ciudadanía, no sólo a la catalana, es que hay un proyecto de suma y de respeto de la diversidad. Y un proyecto que busque un sistema de financiación equilibrado, asentando la solidaridad en la igualdad y con una Cámara territorial que sirva para que las comunidades dejen de darse la espalda las unas a las otras. Definir juntos un modelo de país.

¿Cómo analiza, en el contexto de este debate, la actitud de su sucesor como lehendakari, Iñigo Urkullu (PNV)?
Hay que reconocer, primero, el planteamiento de los socialistas en esa posición. Los socialistas llegamos al gobierno en Euskadi después de la deriva de Ibarretxe, parecida a la que sigue ahora Artur Mas. La sociedad vasca frenó eso y hubo un Gobierno socialista. Nosotros alejamos, desde el primer momento, el debate identitario y soberanista. Nos dedicamos a gestionar los problemas reales. Cuando eso se instala en un país, es muy difícil volver atrás, a un debate que sólo divide. Los socialistas tenemos un pacto de estabilidad con el PNV en las instituciones. La posición del lehendakari es razonable cuando dice que quiere acuerdos. Y reconoce una verdad, que un Estado no se hace de la noche a la mañana.

Hablábamos de federalismo. No se le escapa que hay malestar por cómo se aplica el cupo vasco...
Conozco la polémica. En un modelo federal cabe el concierto vasco; el cupo es su traducción. Se revisa por ley cada cinco años. Y ése es problema. Estoy seguro de que el próximo Gobierno socialista se sentará y llegará a un acuerdo sobre lo que tiene que aportar el País Vasco. Es más, creo que debería haber en el conjunto de España un fondo de solidaridad con aportaciones por parte de las comunidades más ricas.

Final de legislatura. Rajoy parece que está dispuesto, después del 20D, a una reforma constitucional...
Que se aclare. Primero, no quería hablar de ello y casi acusaba de frívolo a Pedro Sánchez por plantearlo. Ahora le da el aire. En la próxima legislatura habrá reforma constitucional. Y será la plasmación de lo que ha de hacer este país: renovar el pacto ciudadano de derechos y libertades. Hay que adaptar la Constitución a la realidad que estamos viviendo. Ahora aparece el PP como defensor de la Constitución, cuando es el que más la ha atacado. Bienvenido, por tanto, a esa reforma.

La última encuesta del CIS les sitúa a cuatro puntos del PP, que volvería a ganar las elecciones...
Sí, después de la cocina. Si analizamos esa encuesta, vemos que el PSOE gana en intención de voto directo. Según los ciudadanos, el PSOE es el partido que más se aproxima a su posicionamiento. Y es el principal referente entre las mujeres y los jóvenes. Esa y otras encuestas nos están diciendo que hay un enorme hartazgo del PP. Rajoy es el presidente peor valorado de la democracia. Los ciudadanos van a votar por la alternativa. Y sólo hay una, el PSOE.

¿Podemos ya no es alternativa?
No. El sorpasso no se ha producido nunca. Al revés, en cada una de las elecciones han ido a menos. Ahora parece que el referente es Ciudadanos. Y no entiendo muy bien lo de cambiar una derecha por otra. Bajo un barniz de modernidad, Ciudadanos quiere ocultar un programa de derechas.

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