Expresidente del Gobierno

"No se deben repetir las elecciones, la democracia española no se lo merece"

Tras pedir públicamente un "debate interno" en el PSOE sobre la abstención para facilitar la investidura de Rajoy, Zapatero augura una "legislatura difícil" por la fragmentación parlamentaria

22.08.2016 | 05:00
El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

Bronceado por el sol de Lanzarote, el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero reflexiona sobre la situación política en España y en Venezuela, país en el que es facilitador del diálogo entre el Gobierno de Maduro y la oposición junto a los expresidentes Leonel Fernández (República Dominicana) y Martín Torrijos (Panamá) a instancias de la Unión de Naciones Suramericanas. Zapatero considera «un mal precedente» unas terceras elecciones en España.

Mariano Rajoy se someterá el próximo 30 de agosto al debate de la sesión de investidura que comenzará en el Congreso. ¿Cree que logrará los votos suficientes para convertirse de nuevo en presidente del Gobierno?
Hay un deseo expresado por las fuerzas políticas y, en mi opinión, de una manera intensa por la ciudadanía. Y es que no se deben repetir las elecciones. Sería un mal precedente hacer unas terceras elecciones. A partir de ahí tenemos que esperar al propio debate, al resultado y a los diálogos que se puedan producir de aquí al día 30.

¿Pensó que era una broma la fecha del 25 de diciembre, Día de Navidad, para unas hipotéticas terceras elecciones?
Me parece más grave la hipótesis de unas terceras elecciones que la fecha. Pero, obviamente, la fecha resulta muy extraña. Ahora, si nos ponemos a hablar de la fecha de las terceras elecciones, seguramente estamos induciendo a ello. Insisto, la democracia española no se merece una repetición por tercera vez de unas elecciones y un año de un gobierno en funciones.

El PSOE recibe presiones para que Pedro Sánchez y los restantes diputados de su grupo se abstengan en la votación para elegir a Rajoy presidente. El líder socialista reitera su negativa a la abstención porque el Comité Federal ha decidido votar en contra. ¿Se abstendría usted?
Afortunadamente, no tengo que tomar esa decisión. No es una decisión fácil y en más de una ocasión he dicho que hay que estar ahí. Lo que sí me parece importante es que en democracia los debates deben contar, el diálogo debe contar, y, por tanto, el candidato a la Presidencia del Gobierno debe hacer el máximo esfuerzo. Vamos a escuchar el debate y quizás sea el momento bueno para ver las posibilidades que existen de esa hipótesis.

Usted planteó un debate interno en el PSOE el pasado 4 de agosto para desbloquear la situación, al que le respondieron que la decisión del 'no' ya estaba tomada en el Comité Federal. ¿Se sintió de alguna manera ninguneado por su partido?
El diálogo y el debate se están produciendo. Otra cosa es cómo se formalice y cómo se articule. Espero que la dirección del partido lo favorezca, como es lógico. Ha habido muchos comités federales, puede ser a través de diversos instrumentos, pero hay un diálogo abierto en la sociedad española, como no puede ser de otra manera, porque la situación es excepcional, también para nuestro electorado y es lógico que se produzca ese diálogo en relación con él.

Pedro Sánchez dice, ahora, estar dispuesto a reunirse con Rajoy, pero que también votará en contra de los presupuestos.
Es importante que hablen, pero también hay otros que tienen que hacer esfuerzos y hablar. Pienso en el PNV y en todos los partidos. También en Podemos y las minorías catalanas. Todo el mundo debe ser consciente de que estamos en una situación excepcional y que eso exige un liderazgo aún más exigente y unas decisiones aún más responsables porque los ciudadanos, como no puede ser de otra manera, eligen a los dirigentes para que tomen decisiones. La pregunta es 'si hay unas terceras elecciones y tenemos una situación parecida, ¿qué haríamos? ¿unas cuartas?' Creo que ya tenemos la suficiente constatación de cómo está el equilibrio de fuerzas. Es difícil que varíe mucho. La responsabilidad política en democracia es, ante todo, tomar decisiones. Lo sé por experiencia, que tuve que tomar algunas. 

Podemos propone un encuentro con el PSOE si fracasa Rajoy en su investidura. ¿Fructificará ahora el acuerdo entre ambos partidos?
No sería un acuerdo entre PSOE y Podemos, sino que hay que sumar posiciones de los independentistas. Es un escenario objetivamente muy difícil y lo dice una persona que ha tenido diálogo con los partidos nacionalistas, pero no cuando estaban en posiciones independentistas. Se puede, por supuesto, dialogar con Podemos pero es difícil construir una alternativa.

El 9 de septiembre comienza la campaña en las elecciones gallegas y vascas. ¿Cambiará algo en los acuerdos para formar Gobierno?
No cabe duda de que ése es un dato político relevante. Ya para sumar coincidencias unido a un complejo y difícil reparto parlamentario, tenemos elecciones en Galicia y en Euskadi. Lo que sucede es que, durante un año de interinidad prácticamente que nos va a llevar esta situación, es normal que hayan algunas elecciones. Y, por tanto, creo que no puede influir en la gobernabilidad de España y la respuesta institucional seria, democrática, después de unas segundas elecciones con otros procesos electorales. 

Si Rajoy logra ser presidente, ¿terminará la legislatura?
Hacer pronósticos sobre la situación política en este momento es difícil. Y hacer pronósticos sobre Rajoy tampoco es fácil. Ahora bien, la relación de fuerzas parlamentarias que existe me lleva a pensar que será difícil una legislatura larga o completa. 

¿Fue acertado el Acuerdo para un Gobierno reformista y de progreso entre PSOE y Ciudadanos?
La cuestión no es si fue acertado o no. La cuestión es que el Partido Socialista debe, en mi opinión, profundizar sobre su principal cualidad, que es ser una alternativa al Gobierno, responsable. El que el Partido Socialista tenga capacidad de diálogo hacia el centro derecha y hacia la izquierda es un activo del Partido Socialista. Es más, creo que forma parte de nuestro carácter casi constitutivo. Es decir, nosotros somos un partido de centro izquierdas pero, ante todo, somos un partido de integración de España. De integración territorial, política y social. Y en estos momentos este país necesita dos grandes procesos de cohesión, que son la cohesión social ante las desigualdades y la cohesión territorial. En el Gobierno o en la oposición esto se tiene que hacer con el Partido Socialista. Por eso, necesitamos profundizar y definir bien nuestro papel de alternativa. Tenemos retos muy serios en este país. Deseamos que la recuperación económica y el empleo avancen pero sabemos que hay una recuperación que no está permitiendo a la vez recuperar las desigualdades, es decir, la lucha por la igualdad. Tenemos una deuda pública muy alta, un problema serio en el sistema de Seguridad Social, en las pensiones y, por tanto, estos tres elementos son determinantes y desde el punto de vista político esta legislatura debería ofrecer una solución política y constitucional a la relación con Cataluña. Solo esa tarea, seguramente, exige grandes acuerdos y una legislatura entera.

 ¿Pedro Sánchez es el líder que necesita actualmente el PSOE para la alternativa de la que usted habla?
Él es el actual secretario general del partido, quien nos representa, quien lo dirige y quien lo lidera. Fundamentalmente, nuestro partido funciona con espíritu y reglas democráticas y eso supone que hay que conformar las decisiones con un proceso de voluntad mayoritaria pero conformadas, pues lógicamente todo el mundo debe estar a lo que diga la propia Ejecutiva y el secretario general. 
¿Ha vuelto a reunirse usted con el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, después del encuentro de las pasadas Navidades, que su partido criticó por considerar que se hizo a espaldas de Sánchez?
No me he vuelto a reunir con Pablo Iglesias y no tengo ningún problema en reunirme con él. Es más, me parece que la negación de una buena actitud democrática es ver sospecha en el diálogo. El diálogo y el debate son el capítulo fundacional de una democracia y, por tanto, no tengo inconveniente. Al revés, pienso que siempre es positivo intercambiar opiniones. Además, yo creo que se está cumpliendo un pronóstico en algún momento formulado. La democracia está cambiando más a Podemos que Podemos está cambiando la democracia. Obviamente, la democracia tiene reglas mucho más consolidadas que Podemos, pero me parece muy bien que esté participando y que esté participando con sus alternativas. La democracia pertenece a todas las siglas y a todos los ciudadanos. 

¿Qué piensan de España en el exterior, de estos ocho meses de bloqueo?
Es verdad que preguntan. Los primeros meses había más preocupación, pero como el tiempo pasó y el país sigue funcionando, tenemos unas instituciones consolidadas, la preocupación disminuyó. Es verdad que ahora vuelve a emerger porque ya se considera que un escenario de terceras elecciones podría ser ciertamente muy negativo para la confiabilidad de los ciudadanos en sus propias instituciones y en los partidos, porque han votado para que resolvamos. Los partidos dijeron 'no hemos podido resolver, veamos qué vuelven a opinar los ciudadanos', y estos opinaron y ahora ya resultaría ciertamente muy grave repetir elecciones. La segunda cuestión es que como tenemos que tomar alguna decisión económica, puede que si esta interinidad se prolonga, nos perjudique.

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