En USA la realización de un test de estrés a la banca ha tranquilizado al inversor. Se supone que un test de estrés mide la ansiedad ante una sobrecarga psíquica, pero, ¿en qué consiste el estrés bancario?, ¿puede padecer un banco ansiedad?, ¿cómo se le hace la prueba de estrés?, ¿hay ansiolíticos para bancos? Vamos a galope a una medicalización de la crisis. ¿No hubiera sido preferible realizar el test de estrés a los inversores? ¿Y a los parados? La alarma por la antes llamada peste porcina se ha relajado cambiándole el nombre por el de Gripe A. ¿Será el test de estrés otra innovación semántica para serenarnos? Esta confusión entre categorías –lo bancario, lo clínico, lo epidemiológico, lo semántico en sí– nos puede llevar a todos al manicomio. Lo mejor será que nos nacionalicen de una vez, y vuelvan a privatizar los bancos. El banco que quiera un médico que se lo pague.