Toda la vida queriendo ser alcalde de Benalmádena. No lo va a ser nunca. Seguramente. Pero no está mal presentarse a las elecciones, sacar dos concejales de 25 y convertirte en primer teniente de alcalde y concejal de Urbanismo. Se trata de Jesús Fortes, que hace dos años perjuró no pactar nunca con Enrique Moya, nuevo alcalde y del que ahora pasa a ser su hombre de confianza. El PP renuncia a controlar el Urbanismo pero se queda con Hacienda y la alcaldía y, seguramente, no tardará mucho en poner sobre la mesa, si no la ha puesto ya, una oferta a Fortes consistente en que se reintegre en el Partido Popular. Para esta formación el trabajo no ha hecho más que empezar: después de poner a toda la derecha de acuerdo (cosa que empezó a hacer Elías Bendodo hace año y medio) hay que fusionarla. Con esa agenda trabajan el propio Bendodo y Francis Salado: con la de dar los pasos necesarios para que el Movimiento por Benalmádena, el GIB y el grupo de Fortes (IDB) sean dentro de dos años uno y trino a la vez, a semejanza de la Santísima Trinidad.
El PP tiñe un poco más de azul la costa del ladrillo y el nuevo alcalde, presidente de los veterinarios de la provincia, se estrena en la (alta) política degollando un Carnero. Luego dicen que la política no interesa. Pantallones en las calles, insultos, increpaciones, primos o familiares que se ponen como los trapos, unos dirigentes peperos que se asoman a la balconada del Consistorio reconquistado saludando cual tropas de asalto a una plebe atónita que ora abuchea ora elogia; dirigentes de la derecha que graban con sus móviles a la gente que va al pleno y apoya al alcalde caído, tortas por entrar a un saloncito de plenos en el que no cabía nadie desde tempranito… Eso sí que es pasión.
Las mociones de censura y similares son tan frecuentes en la Costa del Sol que ni siquiera, como sería lógico, han estado la mayoría de los alcaldes de la zona. Benalmádena vuelve al pasado. No es frase peyorativa aunque pertenezca al argumentario de los caídos en este proceso. Caídos, ellos y su dirección provincial, que en este concreto caso y proceso han estado en punible inopia. Lo del pasado no es peyorativo, decimos. Es la realidad objetiva. Eso por no recordar que hay gente que piensa que cualquier tiempo pasado fue mejor. Casi siempre (y esto incluye a ojo al noventa por ciento o más de los años del siglo XX y los que van del XXI) ha gobernado la derecha en Benalmádena. Lo hará de nuevo.
Visitas
Mariano Rajoy vendrá a Málaga el día 25 en un acto que los populares esperan sea masivo y que dará un espaldarazo a la campaña pepera en la provincia. El domingo Zapatero se acercará a Andalucía, a Dos Hermanas, que para el socialismo andaluz es algo así como Vistalegre para el conjunto del PSOE. También se espera por Málaga, y otras ciudades de Andalucía a José María Aznar, que anda haciendo su propia campaña, la de ganar dinero, con el libro de encargo que le han (mal) escrito y que es un entretenidete refrito de recetas económicas liberales, mixtas o estrambóticas del que vendrá a firmar ejemplares.
Nombramientos
Enrique Salvo Tierra será secretario general técnico de la Consejería de Obras Públicas. Es decir, el número tres del departamento del que ya fuera delegado en Málaga. El nombramiento será hoy o el próximo martes en el Consejo de Gobierno de la Junta. Otro malagueño con amplia experiencia en lo docente podría ser alto cargo en Educación.