Berlusconi oculta algo. No hablo de cuestiones financieras, o de fraudes al fisco, eso es sólo dinero. Se trata de algo íntimo y personal. Tanto exhibicionismo como galanteador, tales alardes de macho, semejante corte de mujeres bellas, apestan a decorado tras el que el llamado Cavaliere (¿) esconde un secreto. La ex mujer de Don Silvio, Daniela Santanche, dice que la actual, Verónica Lario, tiene un amante, y el hombre (Don Silvio) ha hecho lo posible para mantener en pie la familia, renunciando a su orgullo. Aunque la fuente no ayuda a su credibilidad, la versión tiene verosimilitud literaria. Lo que cuenta, no obstante, es saber por qué Verónica ha sustituido a Don Silvio, qué busca en otro. Ocuparse de cuitas tales es impropio de esta columna, pero es Don Silvio el que ha elegido ese terreno para hacerse un hombre ante los italianos y el mundo. ¡Cuenta más, Daniela, tu que sabes!