Resultaba raro que el Partido Popular hubiese abandonado el frente que, gratis total, le estaba proporcionando la Junta para desgastar al PSOE a propósito del tercer hospital. No habrá macrohospital seguramente hasta dentro de una década y por eso (y porque el ratio de camas hospitalarias en Málaga es de 1,9 frente a las 2,1 de Andalucía y a las 2,9 de España) urge que entretanto se construya algún centro sanitario más. Por ejemplo, aquel que Chaves prometió ante Zapatero para el Guadalhorce. En Álora fue aquello, hace ya un manojito de años. La Junta en Málaga no sale de una cuando se mete en otra. Medio ahogada la polémica por el desmantelamiento de la Cuenca (ahí están los empleados, haciendo crucigramas) tras el nombramiento de un malagueño (que ha de vivir en Sevilla) al frente de la Agencia Andaluza del Agua, surge de nuevo lo del hospital. El PP no necesita estrategia (el noventa por ciento de sus energías todo este tiempo han sido para la labor de orfebre que han hecho en Benalmádena). No necesita estrategia decimos, necesita sólo esperar a los errores de la Junta respecto a provincias. Y eso que Griñán intenta cambiar el clima anterior, ahí están las tres veces que ha venido a Málaga ya, llevando cuarenta y tantos días en el cargo. Bien por Griñán y el ‘new style’. La descentralización se demuestra viajando. Sin embargo, no nos vamos a poner exigentitos, todavía no, pero tampoco estaría mal que viniera de cuando en cuando a cuestiones concretas. Anteayer vino a hacer campaña, otra vez vino a inaugurar una exposición y la primera vez fue una expedición de reconocimiento del terreno. De él, y de más gente, depende que ese territorio no lo tenga que ver como comanche.
Tercero en discordia
Vino Felipe González, vino Mariano Rajoy y ayer vino el líder de la tercera fuerza política española, Cayo Lara, izquierdista radical y honesto, de secano, de una tierra, Castilla, hasta ahora no tan fértil como Asturias, Cataluña o Andalucía en lo que a nacimientos de líderes izquierdistas o comunistas de los tiempos contemporáneos se refiere. Lara propone en la tierra/provincia en las que promotores, constructores, bancos, munícipes del urbanismo e intermediarios de terrenitos se han forrado que a los desempleados no se les pueda ejecutar el embargo de un piso, viene proponiendo utopías sinceras en la tierra que se ha dado de bruces con la realidad. Del ladrillo. Lara exhala la fuerza de la izquierda que muchos de sus compañeros emplean a la inversa: centrando la energía en cuitas internas. En pelear con el enemigo interior y no el exterior.