El contexto de las energías alternativas
En la mayor parte de los aspectos de la ingeniería son fundamentales los segundos planos, lo que en literatura se llama el contexto o en pintura el encuadre. Este marco le da al proyecto el sentido más pleno, la trascendencia. No saber descubrir ese segundo plano, es perder parte del valor del trabajo. Antes de referirme a las energías alternativas recurriré al mercado inmobiliario, bien conocido por todos. Recientemente hemos hablado de la burbuja inmobiliaria y hemos demonizado a los promotores, señalando que sólo piensan en construir y en ganar dinero. Nadie, o muy pocos, han alcanzado a valorar lo que esta industria representa para España, como el primer motor de la economía; nadie, o muy pocos, se han dado cuenta de que España no tiene dificultad alguna en financiar y realizar, con altísima calidad, en cualquier rincón, las mejores construcciones. Nadie, o muy pocos, han caído en la cuenta del potencial que la industria de la construcción tiene en la exportación, pues son muchos los promotores que se han desplazado a los países del entorno, Marruecos, Rumanía, Argelia, etc..., para intentar resolver un problema de la vivienda, que adquiere matices dramáticos en muchos de estos sitios.
Lo mismo sucede con las energías alternativas. Se discute mucho de la rentabilidad de estas energías y, en particular de la eólica, pero nadie, o muy pocos, son conscientes del potencial tecnológico que estos generadores (100% españoles) representan para la exportación. En Cantabria, recientemente, se ha apostado por la energía marina. Ojalá en pocos años nos convirtamos en líderes mundiales de esta tecnología. Todos recordamos la mucha maquinaria importada: alternadores, máquinas de vapor, motores..., que nos han hecho deudores de países avanzados. Ahora somos nosotros los que podemos ofrecer esa tecnología. Me contaba Esteban Vargas (I. Industrial experto en eólicas) que las palas de los más modernos aéreo-generadores, de 40 metros de longitud, se curvan cuando sopla el viento, como gráciles palmeras, señalando así una calidad excepcional.
Este es el segundo plano, no se trata de llenar España de generadores eólicos, se trata de ofrecer a los países que lo deseen, una tecnología española de vanguardia. Eso hará rentables los generadores y la energía por ellos aportada.
Juan Ángel Brage
Málaga
Solidaridad con las víctimas en Perú o la selva no se vende
Soy uno de tantos misioneros que un día dejó España para llevar el pan de la Palabra y de la Justicia a los pueblos más alejados de Perú. Al escuchar la noticia de la matanza de los indígenas en la selva peruana, desde este rincón de Málaga mi corazón se rompe y se revela contra las democracias que matan a los indígenas. Trabajé durante seis años a pocos kilómetros de la ciudad de Bagua, escenario de la cruenta matanza de indígenas. Me solidarizo con el dolor y sufrimiento que está atravesando el pueblo peruano por esa matanza inocente de 12 policías y 25 miembros de las comunidades indígenas.
Los indígenas de la Amazonía peruana permanecían en huelga desde abril para pedir la abolición de varios decretos gubernamentales que atentan contra los derechos ancestrales sobre la tierra. Ante el desigual e injusto Tratado de Libre Comercio firmado por el Gobierno peruano con Estados Unidos, los indígenas han salido a protestar y a gritar: ‘¡La selva no se vende, la selva se defiende!’. Recordemos que la selva es el pulmón del planeta. Me uno también al pronunciamiento de los obispos de Perú. Ellos exigen que acabe esta ola de violencia.
El dolor y marginación de los indígenas peruanos clama justicia, dialogo y entendimiento entre gobierno e indígenas.
Finalmente me dirijo a las asociaciones ecológicas y de defensa del medio ambiente, ONG en defensa de las comunidades indígenas, defensores de los derechos humanos y defensores de la democracia participativa. A todos les invito a que se pronuncien y se solidaricen por los atropellos cometidos por el Gobierno peruano contra las comunidades indígenas de la Amazonía.
Ángel García Rodríguez
Málaga