A vueltas con los patronos
Pues, aunque sea una perogrullada, resulta que sí, que el pasado día 18 de junio fue el día de los patronos de Málaga, los santos mártires Ciriaco y Paula, circunstancia de la que también se hizo poco eco la prensa local. Y es que, aun cuando no lo puedo afirmar con rotundidad porque no lo sé con certeza, dudo mucho que haya localidad, pueblo, ciudad, villa o ciudad alguna en España, y quizás del mundo, donde una conmemoración semejante no tenga la consideración de festivo a efectos laborales, menos en Málaga, claro está. Ya se sabe que legalmente cada municipio puede fijar al año dos días como fiestas locales al margen de los doce establecidos a nivel nacional o autonómico. Pues bien, a nuestro Ayuntamiento, –a instancia, creo, de su entonces alcalde D. Pedro Aparicio–, se le ocurrió establecer en el año 1987 como una de esas fechas el 19 de agosto, que lo fue exclusivamente para aquel año concreto y para un determinado momento puntual, cual era la del quinientos aniversario de la conquista de Málaga por los Reyes Católicos, que no sé qué velas sigue alumbrando en el entierro, porque continúa tal cual, por mucha importancia que tuviera aquel señalado día en el año 1487. Menos mal que se ha respetado a la Virgen de la Victoria como patrona.
Recuerdo a estos efectos una anécdota que viví en persona cuando un servidor hacía la desaparecida mili.. Y es que en mi cuartel existía un puesto de vigilancia permanente delante de una simple pared blanca, sin motivo aparente que justificara aquella exigencia. Como nadie se explicaba aquella situación, alguien se dedicó a investigar la razón de su origen, resultando que es que unos años antes se había pintado la dichosa pared y para que los reclutas no la mancharan jugando a la pelota, el capitán de guardia decidió poner ese puesto para unos unos días tan sólo; y todavía seguía al cabo de los años.
En resumen, que en mi condición de malagueño reivindico una vez más el 18 de junio de como fiesta local en honor a nuestros patronos. Y si no, que se los defenestre.
Francisco Botín Ruiz
Málaga