Luego de la formación de la agrupación Málaga capital del PSOE, que dirigirá Bernardino León Gross, luego del deslumbramiento general por la lista de nombres, integradora y muy potable, luego de que se apaguen los focos y la operación haya salido bien con lo que tiene de golpe de efecto e imagen y de visualización de que el socialismo apuesta por Málaga, luego… vienen los resquemores y resentimientos. Dentro, claro. En clave orgánica.
Estos días (y ayer se habló en sus oficinas del Ayuntamiento mucho de ello) se palpa el malestar del grupo municipal socialista. Sólo, y por cuota obligada, está Rafael Fuentes, el portavoz, en la ejecutiva del nuevo órgano. Ni uno sólo de los concejales pero sí dos empleados, dos técnicos. Los subalternos adelantando por la izquierda, comenta jocosamente alguno. Claro que una de esas subalternas es Puri Zapatero, prima de su primo y que es lo que vulgarmente se conoce como un coquito que se lo curra muy bien y que pide paso. Malestar también en la cúpula de la agrupación Centro. De hecho, el secretario general, José Sánchez Maldonado, no ha logrado meter en la dirección a nadie de los suyos-suyos, por mucho que sí esté en un puesto relevante alguna destacada militante de esa agrupación.
Malestar
Los que tienen ese malestar en el cuerpo, que son más, incluidos algunos que aspiraban a unas vocalías concretas por haber trabajado institucionalmente en ese ámbito, tienen ahora tres opciones. La primera: el neobrufén, que va muy bien para ese tipo de jaqueca en la que degenera el cabreo. La segunda, la generosidad, de no estorbar mucho, no hacer ruido y comprender que esto es una plataforma dentro de la cual muy probablemente esté el candidato y al que hay que llevar en volandas. Y la tercera: liarla. Optarán (si no no estarían a la altura de la tradición y la cultura del PSOE) por esta última opción. Y no es que vayamos a asistir a una pugna del estilo Largo Caballero contra Indalecio Prieto precisamente, sino tal vez (y qué cansino) al navajeo vulgar por un carguete, porque en el fondo ciertas actitudes sólo se explican por eso: porque la carrera y el baile por ir emboscado en una lista electoral (cuatro años a la sopa boba) por el mérito de ser, por ejemplo, secretario adjunto del vicesecretario general tercero de innovación y análisis de los caracoles en la zona Este de la agrupación cual ha empezado.
Ironía
En su trabajo sin descanso por fastidiar a Málaga, la Junta está a punto de quitarnos una parte irrenunciable de nuestro rico acervo: la confrontación con ella. Sí, porque Rosa Aguilar, con esas buenas maneras, esa buena disposición, ese flirteo político con De la Torre (al cual entiende por haber sido ella misma munícipe) se mostró en su visita dispuestísima para varios proyectos que hasta parece se han desbloqueado. Será malaje...