Imposible por qué, preguntó Erika Berger.
–La junta directiva nunca lo aprobará. No has entendido nuestra realidad económica.
–La realidad es que durante años la plantilla de la empresa se ha reducido de manera alarmante.
–Se trata de ahorrar dinero, es así de sencillo.
–Cada vez tenemos menos empleados, y se ven obligados a producir más. El resultado es un producto peor, sin credibilidad. La gente dejará de confiar en nosotros.
–Pero estás proponiendo que la empresa deje de obtener beneficios.
–Oye, Selberg, durante este año les vas a entregar unos enormes dividendos a los accionistas de la casa. A eso hay que sumarle bonificaciones completamente absurdas que van a recibir los de la junta directiva y que le costarán a la empresa millones. Te has asignado a ti mismo una bonificación sustanciosa como premio por haber administrado los recortes a la empresa. –
–Las bonificaciones deben entregarse cuando alguien hace algo que fortalece a la casa. En realidad tus recortes la han debilitado y han incrementado la crisis.
–¿Hablas en serio cuando propones que la junta elimine todos los dividendos de las acciones y todas las bonificaciones? ¿Y crees que los accionistas van a aceptarlo?
–Lo que propongo es que este año se adopte un sistema de cero beneficios. Supondría un ahorro millonario y reforzaríamos la plantilla. También propongo una reducción del salario de los jefes, Yo misma cobro un auténtico disparate.
–O sea, que quieres bajarte el sueldo. Estás abogando por un comunismo salarial
–No digas chorradas. Si la empresa tuviera estabilidad y tremendos beneficios no me importaría que entregaras los dividendos que quisieras. Pero no es el mejor momento para que te aumentes el incentivo. Mi sugerencia es reducir a la mitad los salarios de los directivos.
–Pero si nuestros accionistas lo son es para ganar dinero. Se llama capitalismo.
–Mi idea no es que pierdan, aunque se podría llegar a esa situación. La propiedad conlleva siempre una responsabilidad. Estamos hablando de capitalismo, sí, y son las leyes del mercado las que dictan si habrá beneficios o no. Con tu razonamiento las reglas del capitalismo se aplican sólo a los trabajadores, pero no a los accionistas ni a ti mismo…
(La secuencia, algo transformada, es de ´Millenium 3´, de Larsson, y termina así: "El gerente Selberg suspiró, puso los ojos en blanco, y empezó a pensar en la propuesta de Erika Berger?)…