Parece que el Gobierno tiene mejor entrenado que el PP el músculo de las "dimisiones/ceses". Mientras las aficiones cinegéticas, además de otros asuntos, les han costado el puesto a Bermejo y a Saiz, Luis Barcenas, con la complacencia de Rajoy, sigue aferrado con uñas y dientes a su cargo al frente de las finanzas del principal partido de la oposición. Si, además, se demuestra que a los votantes de la derecha esto no parece importarles mucho a la hora de ir a depositar su voto, e incluso que Rajoy ganaría imagen de firmeza frente a los duros de su partido con estas defensas numantinas, pronto veremos un tres cero. El tercero puede ser Pedro Castro, alcalde de Getafe y presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias. Desde que a Castro se le ocurrió la barbaridad de llamar "tontos de los cojones" a los votantes populares y pese a que pidió perdón en público y en privado es un objetivo a abatir. Pero Pedro Castro además de bruto es correoso y un viejo zorro de la política. Tras insultar a los votantes del PP, grave pecado democrático, se le hizo el vacío en la FEMP, dimitieron los responsables populares y dejaron de asistir a los actos en los que estuviese Castro. El 23 de junio la comisión ejecutiva de la FEMP decidió crear una subcomisión para negociar con Hacienda la financiación de los municipios. Pues bien, el PP denuncia que han sido "expulsados" al no habérseles notificado la creación de la citada subcomisión. Amenazan con llevarle a los tribunales y de esa manera, como presunto implicado, pedir iuna vez más su dimisión al frente de la FEMP. Pero esta vez la batalla será más dura, ya que Castro no necesita tener al Gobierno detrás. Hablando de imputados, ¿se oye algo de la dimisión de Camps, Costa o Fabra?