Pedro de Silva
Cada día mueren bebés en hospitales, y es trágico, pero para que la muerte de Ryan se haya convertido en una tragedia pública han tenido que cruzarse estos factores: a) la muerte por gripe A de su madre, con acusaciones de negligencia médica, b) el terrible error de meter papilla en una vena, que ha matado al bebé; c) que madre y bebé eran magrebíes, lo que crea suspicacia (sin duda infundada, en este caso) sobre la asistencia. Cuando se juntan factores que hacen de un grave accidente una gran desastre, podemos separar los líquidos del coctel (es sólo ginebra, es sólo hielo picado, es sólo limón, etcétera) para quitarle fuerza. Pero también podemos ver en esa conjunción fatal, que la gente ha recibido como shock, un aviso fuerte sobre la salud del sistema de salud, e incluso sobre la integración subjetiva del emigrante. El acontecer de los hechos tiene su código de señales de peligro.