Una justicia politizada sería la gota que colmara el vaso. Esperemos que la gota no caiga. Sobre los distintos "casos" que rodean al PP (Gürtel, Bárcenas, Camps, si fueran tres) ha habido excesos claros en temas como las filtraciones y la persecución mediática, pero, aún con ojos legos y a primera vista, da la impresión de haber, al menos, materia para juicio, sea cual sea la gravedad de cada caso. ¿Estarán los jueces a la altura debida, para evaluar con buen sentido los elementos probatorios y aquilatar los hechos, dándoles el peso justo? ¿Sabrán hacer frente a las presiones que haya para minimizar o maximizar, resistiendo incluso a las que vengan de sus propias convicciones políticas? Tal vez en todo este asunto lo que más se juega, al final, sea la solidez de uno de los poderes del Estado. A decir verdad, en retos anteriores parecidos la Justicia ha estado a la altura.