El pequeño Rayan
La muerte del pequeño Rayan nos llena a todos de preguntas. Si su madre no hubiera contraído la gripe A, es razonable pensar que aún estaría entre nosotros y él todavía no habría nacido: viviría. Sin embargo, las circunstancias son otras. De ahí que asistamos a un debate social en el que se analiza la realidad buscando culpables y se exige una investigación hasta el final. Es absolutamente comprensible, pues estamos hablando de la pérdida de una vida humana. Es innegable que la enfermera tiene una responsabilidad pero, y esto es lo paradójico, también subyace la certeza de que ha sido una desgracia involuntaria. Y sin embargo se está juzgando a esta persona con más dureza y rigor que a los responsables de tantas otras muertes intencionadas y violentas. Por otra parte, no es menos doloroso imaginar que esta cuestión sería muy diferente si hace unos días, invocando los graves riesgos que su enfermedad podía suponer para la salud del feto, la madre hubiera pretendido interrumpir su embarazo. Al fin y al cabo, esos son los términos del proyecto de Ley al que asistimos. De todas formas la realidad es tozuda y se impone, pues Rayan pudo nacer y por eso, por muy doloroso que nos resulte, ha podido morir. Es sorprendente ver cómo una sociedad que se considera avanzada es capaz de dar y quitar importancia a los hechos según interprete las circunstancias. Afortunadamente hay una forma de superar esta contradicción flagrante: anteponer siempre la persona en su integridad a cualquier otra idea o consideración.
José Luis Linares Tablero. Málaga
Si no lo veo no me lo creo
La Avenida del Carmen, la avenida Litoral, la avda. del Quinto Centenario, y la avda. Juan Carlos I, eran las únicas avenidas de nuestro pueblo que se habían realizado con proyecto al futuro, y en donde se podía circular sin muchas retenciones. Estábamos acostumbrados los esteponeros, que en Estepona los políticos en tiempos pasados aprovecharan lo máximo posible los terrenos para construir viviendas, dejando las avenidas con un carril de circulación para cada sentido.
Pero esto es una novedad. Una de las pocas avenidas donde se podía circular sin retenciones, se la han cargado para realizar un carril bici. Un carril bici que con la anchura que supuestamente tendrá, se podrá circular hasta con motos de cuatros ruedas. Y que conste que yo soy deportista, pero esta avenida es una de las entradas a nuestra ciudad, y a partir de ahora seguro que se formaran retenciones.
Lorenzo José Ramet Del Pino
Estepona