Al iniciarse el nuevo curso político, los máximos dirigentes de los partidos han esbozado ya algunos de las prioridades en que se centrarán sus correspondientes equipos directivos. Es evidente que para el PSOE la prioridad sigue siendo la salida de la crisis. Parte de un punto incómodo: algunos países de la UE empiezan a salir ya y España es probable que sufra algún retraso que aprovechará en sus críticas el PP. El PSOE querría demostrar, de aquí a las elecciones, que empieza a salir, empieza a crear empleo, empieza a registrar buenos datos de crecimiento, y todo ello, sin la menor ayuda del PP, que se ha centrado en oponerse a todo. El PSOE tiene ante sí el deber de regresar a ´las buenas cifras´, empezando por la del déficit público, forzado a regresar en los próximos años a números positivos.
De ahí que una de las prioridades tenga que sea el incremento de impuestos, para que el equilibrio sea alcanzable de nuevo, sin que pierdan capacidad de supervivencia las economías más débiles. De ahí esa prioridad reaumentar la presión fiscal, sobre todo la de las rentas de capital, productos financieros, plusvalías de venta de acciones, seguros de vida..., pero sin apenas tocar a las rentas del trabajo, salarios y pensiones. Es probable que para resolver esos problemas, el PSOE deba cooperar con los partidos de la izquierda del parlamento, y que eso se empiece a comprobar ya en el debate de los Presupuestos y en la Ley de Economía Sostenible.
En cuanto al PP, también ha empezado a explicar sus prioridades para el nuevo curso. Rajoy y sus colaboradores seguirán desgastando al Gobierno por causa de la crisis y sus principales derivaciones, el paro, el coste público, la debilidad de muchas empresas, el descontento de muchos ciudadanos. Sus asesoren sospechan que todavía hay crisis para rato, y que no hay riesgo de que una recuperación súbita deje al PP en ridículo por no haber cooperado en salir de los problemas, y sólo en exponerlos... El PP seguirá atacando, por tanto, en materia de crisis, pero también lo hará por razón de la gripe A, e insistirá en su campaña de que el PP está siendo atacado sin medida y sin causa justificada desde las instituciones del Estado. Rajoy es consciente de las debilidades de sus ´plazas mayores´, Valencia y Madrid, donde se han puesto al descubierto irregularidades importantes. Y es probable que esta serie de casos les sigan ocasionando problemas…