El efímero pájaro de la juventud

 22:19  

Rafael de Loma* Para muchos es un mero concepto, pero antes que un concepto es una realidad tangible, palpable, incuestionable, que surge, florece, estalla y se marchita. Me refiero a esa efímera flor de primavera, de la que los jóvenes apenas hablan porque aún no la echan de menos y porque no son conscientes de su provisionalidad.
Día sí y día no, protagonizan escándalos propios de su edad: se pelean con las normas, corren delante de los guardias, se ponen ciegos de alcohol y protestan por todo, incluso por la injusticia. Ese es su estado natural. Sólo cuando el paso del tiempo los cura de sus excesos es cuando empiezan a añorar aquel sarampión que los hacía tan felices.
Tienen que ser rebeldes, porque si te conformas cuando tienes veinte años, serás un auténtico viejo antes de los treinta. Pero una cosa es ser rebelde, con o sin causa, y otra bien distinta romper toda norma de convivencia porque te hayan malcriado y consentido, como ha ocurrido a la vera de Madrid, en Pozuelo de Alarcón, que es el pueblo con mejor nivel de vida de España, donde la han liado de verdad, causando sangre y grandes destrozos urbanos, para luego cobijarse cómodamente bajo la protección de mamá y de papá, que los defenderán como gatos panza arriba.
Ese espacio de tiempo que se va en un plis plas es algo muy personal. Cada quien lo vive, lo disfruta, lo aprovecha, lo destroza o lo idealiza a su forma, sin tener en cuenta, faltaría más, la experiencia ajena. Algunos queman las pestañas en universidades o en empresas imaginando un brillante futuro, otros echan el bufo en oficios y en talleres simplemente para sobrevivir porque no le fueron permitidos estudios, hay quienes pasan su tiempo disponible en el grato ejercicio del dolce far niente (obligados por la falta de trabajo o herederos de cuna) y hasta los hay, y no pocos, que sueñan con que su físico o su caradura les lleve a un programa concurso o a ser tertulianos de la telemierda. El más grave y más generalizado de sus problemas, en todos los casos, es, sin embargo, el paro, esa enfermedad que ya teníamos pero que han agravado seriamente los chupópteros de Wall Street, pero ni siquiera tal ansiedad podría justificar que se adentren sin ton ni son en noches de garrafón, despropósitos y agresiones, como ha sucedido en Pozuelo y como lleva ocurriendo en demasiados espacios de botellones de demasiados pueblos y ciudades.
Son objeto de deseo y de vanas promesas en tiempos electorales y pasan a material de olvido entre elecciones. Hasta el mismísimo Obama se preocupa de pisar las aulas y hablarles de los valores humanos. Constituyen el eje central en argumentos literarios o del cine. Shakespeare los representa como sublimación del sacrificio y la autoinmolación ante el primer y exaltado amor. John Mills los hace felices en una inolvidable película. Fausto, con su mito inalcanzable, los reverdece en la imposibilidad de lo eterno. Rubén Darío los hace tesoro divino. James Dean los simboliza con su rebeldía y su prematura muerte real. Tennessee Williams los estruja sicológicamente como pájaros en busca del nido definitivo. En la moda, son los iconos. En los deportes, las estrellas, los héroes que nos convocan en racimos de millones y desbordan nuestras pasiones hasta el delirio. Sus atributos más sobresalientes son la desfachatez, el ímpetu, la energía, la inconsciencia, dones maravillosos que la edad se irá encargando de neutralizar. Pero, ojo, todo esto sólo ocurre en esta sociedad de la opulencia, no en todas las sociedades. En otras, que están ahí al lado, no existen los jóvenes, sólo existen los niños que pasan a ser mayores (los que lo logran) sin transitar por un tiempo de ilusión y esperanza. No llegan a conocer la bondad, la convivencia social, y ni tan siquiera les da lugar a ser soberbios, egoistas o egotistas, avariciosos, envidiosos, rencorosos o malas personas. El mar suele tragárselos cuando intentan llegar desesperadamente hasta nosotros.
También tienen su fecha en el calendario de las Naciones Unidas. El 12 de agosto es el Día Internacional de la Juventud. Qué disparate, como si la juventud fuera sólo cosa de un día, de una sociedad, como si la juventud no fuese cosa de toda una vida.
* www.rafaeldeloma.com

  HEMEROTECA
  Las fotos 'raras y curiosas' del día

TEXTO

DESCRIPCION
 Ver galería »
  LA SELECCIÓN DE LOS LECTORES
 LO ÚLTIMO
 LO MÁS LEÍDO
 LO MÁS VOTADO
laopiniondemalaga.es es un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de laopiniondemalaga.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
  
Otras publicaciones del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca | El Diari  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad | Oscars | Premios Goya