Fernando Jáuregui
Estamos ante tiempos más de concertación que de confrontación. Es, al menos, el ambiente que, en el fondo, se respira en los ´estados mayores´ de los dos principales partidos políticos españoles. Pese a la irritación que en el PP ha suscitado la falta de consulta del proyecto de los Presupuestos, aprobado ´manu militari´ el pasado sábado y que sólo ahora, este martes, será sometido por la vicepresidenta Salgado al escrutinio de los ´populares´. Algo tarde, la verdad. Pero insisto: hay, me parece, un cierto acercamiento pese al enfado también entre los socialistas por el apoyo que desde el PP se da a la manifestación "de los muñequitos" –así la llaman en la sede de Ferraz– que se prepara contra el proyecto de ley del aborto, igualmente aprobado el sábado. En el fondo, las pregunta es: ¿Cuándo consensuarán sus agendas Rajoy y Zapatero para encontrarse en La Moncloa y hablar de los muchos problemas que aquejan a este país nuestro? Y, en ese encuentro, ¿intentarán profundizar en el acercamiento o en la distancia? Me inclino a apostar más bien por lo primero.
La ciudadanía va reclamando algún gesto de gran acuerdo entre el Gobierno y la oposición. Veremos qué nos dicen en estas horas Zapatero y Rajoy, que se enfrentarán hoy a las nueve de la mañana. Por separado, porque ambos serán entrevistados en dos radios diferentes. Con este combate radiofónico matutino empieza una semana políticamente apasionante, en la que ambos podrían concretar su entrevista en La Moncloa. Y en la que, en todo caso, la vicepresidenta Salgado ofrecerá al PP ´un cierto consenso´ en torno a los Presupuestos.
Y es que el proyecto de Presupuestos no ha gustado a casi nadie. Y menos desde que en la envidiable Alemania, en la que Merkel se consagra de nuevo como reina absoluta, anuncian que bajarán los impuestos. Claro que Alemania es también la patria del consenso, de las grandes coaliciones, que es la lección que aquí hemos olvidado. ¿Habrá que volver a hablar de una segunda transición? A lo mejor sería necesario.