Francisco Muro de Iscar
Los ciudadanos españoles están maduros y si un político les explicara que hay que hacer sacrificios y que los vamos a repartir de una manera coherente entre todos, aceptarían y hasta volverían a votar a quien les pide sangre, sudor y lágrimas. Lo malo es cuando desde la permanente improvisación, bajo el eslogan "todo por el pueblo", se quiere vender lo invendible y que, encima, aplaudamos con las orejas. La reforma económica que propone el Gobierno para salir de la crisis no es más que una subida de impuestos. Los poderosos, a los que se ha "enfrentado" Zapatero, y "los ricos" de Leire Pajín no se van a enterar. Esos sí que aplauden. Esta subida de impuestos la van a soportar las rentas medias y bajas y las del trabajo, que van a perder de golpe 400 euros que nos dieron en vísperas electorales discriminadamente –no a todos ni a todos los que de verdad lo necesitaban–, que van a ver cómo suben todos los precios y que van a pagar más por ahorrar. Si trabajas mas, pagas más; si ahorras, también. Todos al paro.
La mayor tributación del ahorro sólo aportará 800 millones de los cerca de 15.000 que quiere recaudar el Gobierno para tapar agujeros, no para crecer. Y de ellos, sólo 430 procederán de quienes tengan rentas de capital superiores a los 90.000 euros, es decir, los ricos-ricos. El esfuerzo de los que vivimos de un sueldo será infinitamente superior que el de quienes tienen dinero para enterrarnos. Ahora los capitales circulan por autopistas sin que nadie le ponga puertas al campo, pero, en los últimos cinco años, de los 8.000 millones de beneficios de las SICAV, las sociedades de los ricos para no pagar impuestos que inventó González, sólo 56 millones de euros han ido a pagar impuestos.
Oposición, sindicatos y patronal han mostrado su posición a las medidas y ahora el PSOE tendrá que buscar aliados para sacar adelante los Presupuestos. Dado que CiU ha anunciado ya una enmienda a la totalidad, y el PNV y el BNG los han calificado de antisociales, hay que sacar ya la calculadora para averiguar cuánto nos va a costar a los españoles el sí de alguno de estos partidos. Menos mal que Pajín va a movilizar a 30.000 socialistas para que expliquen la bondad de estas medias que nos van a hacer más pobres. Los 30.000 socialistas de Pajín van a tener trabajo a destajo y más vale que lleven coraza. Todo por el pueblo, pero sin el pueblo.