Consuelo Sánchez-Vicente
Cese temporal en el cargo, y van dos, el de Bárcenas concretado en el mismo acto del anuncio, el de ´Ric´ Costa anunciado con carácter preventivo. Tras un duro tira y afloja ambos. Pero uno, el de Bárcenas, según manda lo políticamente correcto: a petición propia del interesado y con nota de gratitud infinita de Rajoy por los servicios prestados incluida; el de Costa, a empujones: con un sms de teléfono móvil en el papel del motorista del franquismo, la oficina de Camps anunció el viernes por la noche que ´Ric´ será ejecutado por el comité de dirección del PP valenciano en la reunión convocada de urgencia para este 13 y martes a petición del propio Costa, me cuentan. Camps llegó a decirle a Costa que tanto confiaba en él y tan tranquilo podía estar que "si te vas tu me voy yo". Hasta que acabe ese comité en teoría podría ocurrir, dos por el precio de uno. Pero no creo. Y Costa, por lo que se va viendo, tampoco; tanto –me cuentan– que antes de irse de peregrino a Santiago le dijo a Camps que sólo dejaría el cargo si le echaba la dirección del PP de Valencia, y que si había... (eso) la convocara. ´Ric´ Costa ni quiere irse callado como un paria ni está por comerse un ´marrón´ que todo el PP sabe que no es suyo sino de Camps, que fue quien introdujo a ´El Bigotes´ en Valencia. Ni Camps ni Rajoy pueden ahora extrañarse de que, en la disyuntiva de dejarlo o que le echen "por corrupto", Costa se haya negado a colaborar a su defenestración. Descartada la ´vía Bárcenas´, que era la fórmula sugerida a Camps por Rajoy para intentar reflotar su muy maltrecha credibilidad (la de las dos), el cese de ´Ric´ tiene todas las papeletas para ser un nuevo y precioso hilo del que seguir tirando de la madeja Gürtel.