Jose María de Loma
Es José Antonio Griñán un hombre de calentones? No lo parece. Se conduce más bien por la mesura, la falta de estridencia, el no a la iconoclastia, la tranquilidad. Es más de charla que de mitin, de libro que de panfleto. Sin embargo, se le calentó la boca. Y, para que nos entendamos, la cagó. El líder del socialismo andaluz soy yo, vino a decir en un acto del PSOE hace unos días. Por que sí y sin venir a cuento. Descartado el calentón y la chulería, a la que no parece que sea propenso a no ser que le haya sobrevenido por mor del cargo de presidente, nadie supo muy bien cómo interpretar aquello. Salvo Chaves, que cuentan en el PSOE agarró un cabreíllo si no mayúsculo sí minúsculo y del que se resarció en la reciente reunión de la dirección andaluza: "Hay que dejarse de dimes y diretes dentro del partido y trabajar para arreglar los problemas de los ciudadanos", dijo en comparecencia televisada, teatral pelín, enfadado lo justo y con ceremonia gestual de padre que reconviene al hijo, a los hijos, a los que temporalmente ha dejado con las llaves (andaluzas) de la casa mientras él marcha en comisión de servicio a Madrid. El PSOE se mete solito en un lío que da tres cuartos a los pregoneros, munición a la caverna y frotar de manos al PP. Y de fondo, el problema: esto va camino de la bicefalia, que no suele funcionar como sistema político. Griñán seguramente tendrá prisa por obtener todo el poder del socialismo andaluz. Y prisa por ser un presidente legitimado por las urnas sin que por eso queramos decir que ahora no sea legítimo. Pero está el padre. Un respeto, oiga, parece éste pedir.
Comunismo
En julio se adelantó en esta columna que José Luis Centella sería candidato a liderar el PCE y que tenía todas las papeletas para lograrlo. En efecto, los comunistas españoles celebran congreso entre la primera y la segunda semana de noviembre. No tiene candidatura rival y ha aglutinado a las 16 federaciones. Centella es secretario general del Partido Comunista Andaluz y fue diputado por Málaga y concejal en Benalmádena. Si todo sale como está previsto y Centella sustituye a Francisco Frutos en la secretaría general, el político cordobés afincado desde décadas en Málaga, donde ha desarrollado toda su carrera política, se sentará en el sillón histórico (entroncará) que ocuparan entre otros Anguita, Santiago Carrillo, Gerardo Iglesias, Dolores Ibárruri o José Díaz, controvertidas pero grandes figuras de la historia. Siguiendo con la actualidad pecera, otro dirigente comunista andaluz, Felipe Alcaraz, renuncia ya a estar en primera línea del PCE pero se dispone a dar la batalla intelectual y literaria preparando varios libros. Entre ellos una biografía novelada del malogrado poeta granadino de los ochenta Javier Egea, que se quitó la vida y cuyo legado ha sido objeto de amplia disputa entre instituciones y familiares.