Jose María de Loma
Ya hay presupuestos andaluces y ya hay cuentas provincializadas. Mañana presentan en Málaga las inversiones para la provincia Luciano Alonso, consejero de Turismo, y María Gámez, delegada del Ejecutivo andaluz. No van a ver muchas fotos como ésta, no muchas más de las que obligue el guión dictado desde Sevilla o el protocolo forzadote. No es mucha la sintonía entre Alonso y Gámez y además Gámez tiene la mosca tras la oreja desde que la gente afín a Alonso, no él que no tiene tiempo (tanto ya) para estas cosas, quiso colocar en lugar de Gámez a Montse Reyes, a la que el propio Alonso tiene de directora general. A su vez, el nombre de Gámez se usa ya mucho en vano y de veras como una más del abanico de notables para la candidatura a la alcaldía de Málaga. Se trata de quemarla o de quitarla de donde está o, según a quién preguntes, de impulsarla de verdad a ese destino. Todo este maniobreo tal vez signifique que Gámez se ha hecho al cargo y se consolida en él. Cuando no se habla con desdén de ti es que ya te has comido algunos colines.
En fin, los presupuestos de la Junta vienen con recortes, seis por ciento menos de inversión, con crisis, con menos manteca para publicidad (cuarenta por ciento), con algunas notables y loables apuestas pero, por ejemplo, sin parné para el tren costero, lo que es un palo para una demanda histórica. Tal vez José Blanco, ministro de Fomento, cuyo departamento debe financiar un tramo, sea la tabla de salvación. A Blanco será buen momento para pedirle esto y más el día cinco, que acude a la provincia a un acto con colectivos sociales (Pepe, el soterramiento) y a un mitin (Pepe, dales caña). Pepiño vuelve a las lides orgánicas y partidistas, luego de que ese reparto de papeles que tiene con Leire Pajín no esté funcionando bien. Blanco es como más clásico en el azote, más de la escuela de Guerra, pero Pajín es impostada y sobreactuada, como una alumna que hubiera bien aprovechado las lecciones de telegenia que dan en Ferraz.
Y a quien también le preguntarán (hoy) por los presupuestos será a Griñán, que acude a un desayuno informativo en Málaga y al que asistirán los concejales y Francisco de la Torre. Por eso el pleno, que puede durar hoy unas doce horas (setenta y tantos puntos en el orden del día), va a comenzar una hora más tarde de lo habitual. Quienes no sabemos si irán al acto de Griñán son Bustinduy y Oña, que continúan con su pique. Tras el enfrentamiento en el Parlamento la semana pasada ahora Oña ha criticado a Bustinduy por visitar obras del Plan Zapatero en Fuengirola. Oña pregunta, como se preguntaba en el lejano Oeste, a qué has venido, forastera. Y en calidad de qué. Aquí hemos pasado de la pelea clásica entre Villalobos y Magdalena Álvarez, por mor de autopistas, aves y rascacielos, a la que se traen Bustinduy y Oña, que es como más de andar por casa. O por Sevilla.