Una solución al Alakrana
Conozco como cooperante Etiopía y Somalia hace 17 años. Habría que tener en cuenta que, aunque el Alakrana ha sido detenido en aguas internacionales, lo que aquí denominamos ‘piratas’, son considerados por el 70% de los somalíes como sus guardacostas. Y están hartos de que sus caladeros sean fondeados con técnicas de arrastre desde hace tiempo por barcos occidentales. Es por ello que exigen el pago de una suma en concepto de impuesto; de lo contrario, son llevados a puerto. Como también están hartos de ser objeto inmediato de explotación, al estilo Kunta-Kinte. Si le interesa a Occidente, monta un show televisivo (enero de 1994) como si fueran a ‘liberar’ Somalia de su devastadora guerra civil y a llevar ayuda humanitaria. Pocas semanas después, viendo que no había demasiado petróleo en el subsuelo, desaparecieron. Ya está bien de tratar a los africanos como un juguete roto.
Dada la tensión que viven las familias de los pescadores retenidos, es urgente que periodistas, políticos y fiscalía se abran al otro punto de vista, al de quienes reclaman (con más o menos razón, según se mire) el pago de una tasa por los destrozos causados en su entorno. Es necesario dejar de tratarlos como piratas, cuando en realidad somos nosotros los que vamos frecuentemente a sus inmediaciones a sacar un botín sin ofrecer nada a cambio.
En este caso, pienso que la mejor opción sería intercambiar los detenidos por ambos países, y dejar de faenar en aquellas aguas hasta tanto no se normalicen las relaciones. De lo contrario, cada cual debe asumir las consecuencias, a sabiendas de los riesgos que implica.
La ONU debe tomar cartas en el penúltimo capítulo de la explotación colonial y pronunciarse sobre las frecuentes incursiones occidentales en aquellas aguas: los caladeros somalíes se quedan vacíos. En esa tierra desértica, apenas queda ya nada que llevarse a la boca, ni siquiera los frutos del mar. Aunque de nada sirven pronunciamientos como los efectuados contra el Muro israelita. Eso sí, en Navidad nos vestiremos de Papá Noel y volveremos a hacer maratones televisivos ‘solidarios’ para maquillar la cruda realidad de nuestra vorágine.
Julio Tapia Yagües
Presidente Asociación ‘Ayuda Urgente a África’
Benalmádena