Aborto, ¿sí o no?
Estoy en contra del aborto desde siempre, pero eso no quita que sí esté a favor de que haya una ley con apertura, para que la mujer que tenga una seria situación pueda, según su libre albedrío, abortar o no.
Muchas mujeres se encuentran en un callejón sin salida en muchos casos que le obliga a abortar, a diferencia de muchos hombres, que no tienen problemas cuando escurren el bulto.
La Iglesia Católica, por supuesto, es dura en muchos temas y éste es uno de ellos. No se pone en el lugar de estas mujeres cuando les llega un embarazo difícil y, por supuesto, ellas son las únicas que tienen que solucionarlo.
¿Creemos que Jesús de Nazaret no se pondría al lado de estas mujeres? Seguro que les ayudaría a salir de esta situación, no abortando pero sí ayudándoles a tener a su hijo o hija con medios para poder hacerlo. ¿Por qué la Iglesia no ayuda a estas mujeres? Pues aunque la ley esté aprobada no tendrían que recurrir a ella porque su problema sería solucionado con ayuda. Así actuaría Jesús, no asustando con las palabras de pecado mortal o excomulgando a la gente. Dios es misericordioso y la mujer que se encuentra muy agobiada va a encontrar Su Amor y no la va a condenar eternamente tal y como nos asusta la Iglesia.
Josefa Navarro.
Málaga