Jose María de Loma
El presidente provincial del PP, Elías Bendodo, ha propuesto que se inicie el debate sobre si acabar o no la segunda torre de la Catedral. Lo hace justo cuando se cumple un año de que fuera elegido y un año de que lanzara el proyecto de macropuente sobre la bahía de Málaga, que ha quedado en el olvido. Tal vez se trate de sacar algo novedoso, visionario, despampanante o ferolítico cada 365 días o tal vez se trate de generar debate. En cualquier caso, el asunto interesa y es polémico. Ayer, antes de las doce de la mañana era la información con más comentarios en laopiniondemalaga.es, con unos cincuenta. El concepto de ´manquita´ se pone en cuestión y eso a la peña la moviliza. En cualquier caso, y sin deseo alguno de tomar partido, uno veía ya esa falta de torre como un simpático monumento a la desidia, parte esencial del malagueñismo y que dota de una singularidad mundial a una catedral del montón.
Balance
En el balance de Bendodo hay que anotar (le) la consecución del gobierno de Benalmádena, o sea, la ´operación silencio´, dado el sigilo con la que fue trenzada y lo efectiva que esa discreción se demostró, ya que el PSOE no olió nada. Igualmente, la fuerte implantación en algunos municipios donde el PP era inexistente, la apertura de sedes y la inclusión de numerosos militantes en lugares como Manilva. En el debe está la pérdida de Vélez, la contribución destacada (¿fifty-fifty?) a la crispación política y el aumento del tono de las críticas, así como el fracaso para hacerse con la Mancomunidad Occidental. En fin, nota el cronista el contagio de la política, porque el balance lo realiza en clave de pérdidas o ganancias en jugadas y jugarretas, no en elecciones, no en el terreno de las ideas.
Impresiones
La delegación malagueña a Barcelona, a la convención nacional del PP, fue en proporción una de las más nutridas, con unos cien participantes. Una convención es como un congreso pero con mejor rollito, dado que no se elige ni traiciona a nadie, porque es en los congresos cuando se renuevan los órganos de dirección. Todos vuelven con mejor concepto de Rajoy, con la percepción de que Arenas no pierde comba ni capacidad de influir y con desiguales experiencias gastronómicas catalanas.
Más de cien propósitos
Con la excepción, tal vez, de Málaga capital, la intención de Miguel Ángel Heredia es tener el 31 de diciembre a todos los candidatos socialistas para las municipales en la provincia de Málaga. Si no nominados oficialmente sí al menos todos investidos en su cabeza.