Jose María de Loma
El PSOE celebrará este sábado una conferencia andaluza sobre urbanismo. Será en Mijas y asistirá el presidente de la Junta, José Antonio Griñán. Tal vez le enseñen las construcciones sobre la autopista. Será una buena oportunidad para que alcaldes rebotados, concejales de urbanismo acongojados y axárquicos en pie de guerra hagan ver al poder político andaluz la gravedad del problema que se vive en la provincia al respecto. La gravedad son sobre todo dos tipologías: una, el exceso de trinque, de aficionados al trinque y sinvergonzonería diversa y, en segundo lugar, también y sobre todo, la desproporción con la que en algunos casos se actúa con imputados urbanísticos que no está nada claro que hayan cometido delito, por entendernos, tipo ´Malaya´. Y la injusticia que supone que probados delincuentes urbanísticos vayan a chuparse como mucho y gracias a un pacto tres años de cárcel (buen comportamiento, beneficios penitenciarios, falta de antecedentes, bla, bla, la cosa se queda en una temporadita) y a otros la Ley les caiga con todo su peso. En la América del Norte del XIX imperaba la Ley del Oeste. Aquí, en la provincia, parece que hay una Ley para el Este y otra para el Oeste.
Salvo al metro
Enrique Salvo Inquieto o Enrique Willy Fogg. El que fuera delegado de Obras Públicas de la Junta en Málaga, portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Málaga, jefe de gabinete de Magdalena Álvarez en Fomento y últimamente el número tres en Sevilla de la Consejería de Obras Públicas retorna a Málaga a hacerse cargo del metro en sustitución de Enrique Urkijo. Se cambia a un técnico por un político. Que cada cual lea esto como quiera. Un político sin embargo al que nadie puede decir que le falta experiencia. Salvo es un buen tipo y está muy comprometido con Málaga pese a sus frecuentes exilios. La crítica que puede hacérsele, y que se le hará, es que su puesto ahora le permitiría ciertas vengancitas sobre el alcalde, con el que está obligado a dialogar y entenderse y con el que sin embargo tuvo que verse en tribunales y al que se enfrentó con dureza en su época municipal.
No olvidemos que Salvo además llega en el contexto de la retirada de fondos, que traerá polémica, del Ayuntamiento hacia el proyecto del metro. En un principio se había previsto para Salvo, o lo habían propuesto algunos, el Observatorio del Agua, por ahora sólo un juguetito tontón y nonato que tendrá sede en Málaga y que fue inventado como premio de consolación por Medio Ambiente para contentar a la provincia luego del desmantelamiento de nuestra cuenca y la centralización de competencias allá en Sevilla.