JOSE MARÍA DE LOMA
Javier Arenas los tiene como talismanes, como amuletos, como ganchos electorales para que actúen en las municipales a modo de ´galgos´ que le preparen la carrera hacia la presidencia de la Junta en las próximas autonómicas. Que apuntalen los votos de 2011 para el año 2012. Son los jefes de la ´franja azul´, los ´blue y girls boys´, Francisco de la Torre, Pedro Fernández Montes, Enrique Moya, Esperanza Oña y Ángeles Muñoz, los alcaldes del PP, los líderes de un territorio, con Mijas como isla, que abarca decenas de kilómetros de la Costa más turística y dinámica de Andalucía, de las más también de España. El otro día los reunió en Fuengirola, los enseñó, los puso como ejemplo y los invocó como santones que pueden recuperar el buen nombre de la Costa, una suerte de santos laico-políticos que a decir del PP están inmaculados.
Arenas piensa tal vez que no tiene esa suerte en otros lares andaluces, verbigracia Sevilla, territorio comanche donde el PSOE vapulea al PP y donde, en la capital por ejemplo, no terminan por dar con un buen candidato, un referente, pese a que el alcalde socialista, Alfredo Sánchez Monteseirín esté dando claros síntomas de tuercebotas y esté más que en discusión en su partido, que ya baraja a las claras a José Antonio Viera o María Jesús Montero, consejera de sanidad, como posibles candidatos.
Arenas invoca en grito azul el recuperar el buen nombre de la Costa olvidándose de la palabra consenso, unión, sociedad civil y del resto de partidos. Lo suyo es un voluntarismo en ´blue´ para una zona que no admite más que policromía por su propia composición social y su dinámica económica. En realidad quería una foto. La tuvo. Quería asimilarse al éxito electoral de los que dan la cara en su municipio cada día. La tuvo. La foto. Pero esto no es nuevo. Lo hace a menudo. Tal vez hoy esté en Almería. Cada alcaldía es un peldañote para su subida en picado quién sabe si a su enésima derrota. Entretanto el PSOE se mete en unas turbulencias que no son imaginables. La lucha por el control del partido es ya encarnizada y fuerte, con frentes definidos y el propósito de eliminar a Chaves del escenario cuanto antes.
Estrategia
A los poderes fácticos socialistas que lo son por dirigir instituciones, López Luna, Pendón y María Gámez, se une ahora Enrique Salvo, un político en un cargo técnico para un proyecto ambicioso de corte, valga la redundancia, político. Salvo asistirá a las reuniones de coordinación que el partido establece periódicamente y que comanda el secretario general, Heredia. Se tendrá en cuenta además su amplia experiencia municipal. No todos lo ven así, pero muchos en el PSOE piensan que Salvo es un diente más en esa boca que mordisquea el cuello del alcalde.