JOSE MARÍA DE LOMA
Ayer se celebraron en Málaga unas jornadas de humor con el título de ´Saneamiento para Málaga´. El problema es que ya no nos hacen gracia porque llevamos cuarenta años o más con la cantinela y casi siempre es la misma: palabras y palabras y mierda al mar. No nos hacen gracia pero nos mueven al cachondeo por no llorar. En una de las grandes y principales zonas turística de Europa, tras gobiernos de todos los colores e incompetentes de toda condición el saneamiento no se culmina. Costa de la nata... Políticos de la nada. El saneamiento lo pide un Foro que está compuesto por empresarios y hoteleros y hosteleros y gente del sector turístico y de la sociedad civil que se toman en serio la cosa e imploran por ella a las administraciones. También pertenecen o participan en sus jornadas políticos de palabrería manifiesta y de (pocos) hechos probados. 500 millones faltan para culminar el saneamiento. Y una tercera depuradora en Málaga. Y una en Nerja. Y que se acabe la de Torrox. Y que el Guadalhorce deje de lanzar 2.000 litros por minuto al mar. Y que se amplíen instalaciones en Estepona y Manilva. Y más colectores. Y aliviaderos. Uf... Y todo eso dicen que se debería culminar en 2012. Apuesten a que no va a ser así. A que habrá recortes o excusas o excusas por mor de la crisis. Con una pequeña parte del dinero que nos gastamos en traer turistas a que se bañen en porquería podríamos quitar la porquería y tal vez hasta vendrían más turistas. Pero no. Se ve que a los malagueños nos ven como a los flanes. Mejor con nata. Por siempre.
Manilveo
¿Por qué en tantos lugares del mundo no se une la izquierda? Porque sus partes entre ellas no se hacen ofertas generosas. Manilva nos enseña: después de años de desunión y enfrentamiento el PSOE entra de nuevo en el equipo de gobierno. ¿A cambio? Nada, nada, hombre... Urbanismo, Medio Ambiente y Playas, Limpieza, Promoción e Imagen; Turismo; Cultura y Educación; Comercio, Pymes, Consumo y Relaciones con el Puerto; Medios de Comunicación; Relaciones Institucionales, así como la primera y cuarta Tenencia de Alcaldía. Cuatro fruslerías de nada, hombre.
A Marbella de farra
Marbella sigue conservando el imán, el gancho de sitio privilegiado, de Xanadú sabatino, de bendito sitio donde olvidarse de todo, de edén o Shangrilá, de esparcimiento y goce. Si no que se lo pregunten al secretario del Ayuntamiento de Baena y a un funcionario. A fundirse el dinero público de las tarjetas municipales iban. Champán y brasileñas. Cachondeo nocturno bueno. Paga el contribuyente. "En Marbella, en Marbella", dice uno de ellos en las grabaciones enfatizando mucho el nombre mágico de la ciudad, sinónimo de (su) buena vida.