Jose María de Loma
Manuel Chaves se vio ayer de nuevo atacado y puesto en entredicho por el PP en la sesión de control al Gobierno del Congreso de los Diputados. La presunta tramitación por su propia hija de una subvención de la Junta de Andalucía de diez millones de euros para la empresa en la que ésta trabaja, lo persigue al tiempo que florecen nuevas revelaciones periodísticas. Sin embargo, los datos que se van conociendo no van acompañados de nuevas réplicas por parte del ex presidente de la Junta. Se ratifica en lo que dijo. Que no, que su hija no intervino. Chaves está en un apuro y el asunto le va a perseguir mucho tiempo. Y lo debilita. ¿Hasta qué punto algunos dirigentes del socialismo andaluz y de provincias, pensando eso de que no hay mal que por bien no venga, opinan que esto ayudará a que su posición de fortaleza al frente del PSOE andaluz se debilite y sea menos resistente a dejar la secretaría general a favor de Griñán?
Metro
El nuevo responsable del metro de Málaga, Enrique Salvo, y el alcalde, Francisco de la Torre, se reunieron ayer por primera vez. Por primera vez desde que Salvo aterrizó en Málaga de nuevo. Del encuentro salió un titular: ´Acuerdan tener comunicación permanente´. O sea, Salvo y el alcalde han decidido volver a hablarse. Desde que Salvo sacara aquello de los terrenos del ´Garabato´ la cosa se había enrarecido. No se ´desrareció´ con la marcha de Salvo a Madrid. Ni con la marcha de Salvo a Sevilla. Pero ahora está de nuevo en Málaga en un proyecto en el que la colaboración del alcalde es vital, aunque no sabemos si es por eso por lo que el Ayuntamiento quiere retirar dinero del metro. Tal vez es para obligar a Salvo a que se humille y tenga que pedírselo. Paco, dame algo. Salvo y De la Torre se hablan. Albricias. No es que de esto vaya a nacer una gran amistad pero tal vez ambos coinciden en que cualquier tiempo pasado fue peor, sobre todo para Salvo que ahora está en un puesto mejor.
Javier Astérix
El acuerdo de concertación que firmaron los empresarios, la Junta y los sindicatos incluye más de 300 medidas que puedan paliar el muermo de situación económica. Y un montante de millones nada despreciable. Parece a priori que a todo el mundo le parecía bien. Pero no. Parafraseando los inicios de los comics de Astérix diremos que: ¿A todos? No, a todos no, aún hay una pequeña aldea irreductible en Andalucía que se resiste. Se llama PP y su caudillo, ingiriendo esa poción mágica que le hace estar hoy en Sevilla y ayer en Algeciras y mañana en la conchinchina y tener en todo momento opinión de todo, ya la ha descalificado gruesamente. En fin, puede que la poción le haya quitado la memoria. Él firmó como ministro de Trabajo una similar. Buena y con buenos resultados. Y de ella se vanagloria siempre. Sólo le ha faltado añadir "están locos estos romanos".