Jose María de Loma
El debate sobre el estado de la ciudad de Málaga se ha convertido en algo molesto para el equipo de gobierno. Tanto que, en un importante ejercicio de procrastinación, se ha ido posponiendo y posponiendo y si cuando comenzó a celebrarse era en los idus del verano ahora es en los días finales del año. El año menos previsto se toman las uvas en el pleno. En fin, este año será el día diez, luego del puentazo de la Inmaculada y la Constitución, alivio y desconexión del bienpagao, redundancia (por inactividad) depresiva para el parado. Y luego están los escribas (y fariseos) y asesores, gabineteros y ayudantes que comenzarán estos días a pasar datos al jefe, al portavoz de grupo o al alcalde. Un alcalde que a tenor de cómo toma las decisiones puede llevar pensando desde hace un año si opta por describir el futuro o prolijar el pasado. Unos años, los más, ha optado por el informe pericial-funcionarial, estilo balance de gestión, bordillos, datos secundarios y menús escolares incluidos. Otros optó por grandes promesas (no se hizo la empresa mixta con Unicaja que anunció a bombo y platillo y sin consultar a ésta) y describir el estado de la ciudad. En cualquier caso, abusando de la obviedad diremos que las adjudicaciones irregulares o a dedo, los casos de descontrol de los distritos y la dimisión reciente pueden monopolizar la sesión. O eso intentará la oposición. A la hora de escribir estas líneas en ambos bandos se redactan listas de corruptelas del contrario. No se sabe quién gasta más tinta. Sí se sabe, cada cual en su fuero, quién gasta más (mala) leche. Por emplear un símil boxeístico diremos que el gallito Rafa Fuentes, antaño peso ligero y ahora lo menos welter, llega crecido y con varios combates menores ganados de manera muy efectista y un K. O. técnico propiciado a un concejal. Enfrente, el rocoso y hierático De la Torre, famoso por sus guantazos suavones de centro y derechas del que un cronista mediocre y facilón diría que llega noqueado pero que sin embargo y pese a ir mal por el puño izquierdo está acostumbrado a estas grandes ocasiones, con el público rugiendo, los foteros pegando flashes y los buscones de la información provocando entre el graderío.
Reforma
Ayer el grupo municipal del Partido Popular tomó medidas frente al descontrol de los contratos de obras menores. Van a mejorar (transparentar) cómo y de qué manera se contratan empresas. Es uno de los ayuntamientos pioneros en España en tomar estas iniciativas. Al menos la escandalera sirve para, si no regeneración, que es mucho decir y pedir, sí cierta reforma.