Jose María de Loma
Rafael Obrero abandona la secretaría general del PP de Benalmádena y es sustituido por Inmaculada Hernández, que fuera dirigente destacada del Grupo Independiente de Benalmádena, el de Enrique Bolín. Esto va en paralelo a la asunción de protagonismo en la organización pepera por parte de destacados ex dirigentes del partido ´bolinista´ y en el acaparamiento de responsabilidades municipales por Jesús Fortes, que fundara un partido pequeño para concurrir a las elecciones pero que ya, como Obrero, como el alcalde, Enrique Moya, los peperos de siempre y los siempre del GIB, orbitan en el mismo sistema político. El que nuclea el PP. Esto parece que no gusta al ala con pedigrí del Partido Popular, que ven el poder de la coalición centroderechista que gobierna en manos ´extrañas´ no en manos populares.
UPyD
Unión Progreso y Democracia, el partido de Rosa Díez, comienza a posicionarse en los debates de la provincia de Málaga. Comienza a estar presente, a buscar candidatos, a vislumbrar posibles sedes. Y a acojonar a los partidos tradicionales. De momento ya han dado su opinión sobre algunos asuntos candentes. Estepona: son partidarios de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) similar al de Jerez. Se esté de acuerdo o no, no se les puede negar que son pelín heterodoxos. Originales también.
PSOE
José Antonio Griñán tiene previsto presentar en Málaga el acuerdo de concertación social firmado ya a escala andaluza y presidir una ejecutiva regional también aquí el próximo viernes. Entretanto se instala en el PSOE la idea de que será en vísperas de verano cuando se celebre el congreso regional que aupe al ahora presidente de la Junta a la secretaría general. Fin de la etapa Chaves. Griñán quiere el poder un año, más o menos, antes de las municipales para intervenir él en el nombramiento de candidatos que conllevará remodelación del Gobierno andaluz, toda vez que algunos consejeros, como Micaela Navarro o María Jesús Montero, entre otros, pueden ir a concursar a sus pueblos o ciudades respectivas.
Arte
"Contrato a la artista que creo que mejor lo va a hacer". Eso sí que es personalismo. O sea, la edil del PP de Málaga capital Teresa Porras, dejando de lado todo componente político o judicial y la denuncia de IU, se erige también en juez artístico, garante del arte, no sólo gestora, también guardiana de la estética. Sin jurado (artístico) ni tribunal.