Los vecinos queremos un parque fluvial en el río Guadalmedina
La limpieza del río Guadalmedina que ha llevado a cabo el Ayuntamiento de Málaga es un auténtico atentado ecológico contra este río. En vez de limpiar la basura, el Ayuntamiento se ha dedicado a eliminar toda la vegetación ya sea de árboles o de arbustos posiblemente con la excusa de evitar riadas. También ha removido toda la tierra. En el río Guadalmedina había aves, reptiles y árboles. Ahora hay tierra. Las riadas que se producen son por el desembalse del pantano y la altura del agua es muy escasa por lo que es innecesario cortar los árboles.
El alcalde de Málaga quiere embovedar el río y que desaparezca para siempre su cauce urbano. Este es su proyecto para el río de los malagueños. Acabar con el río Guadalmedina en Málaga capital.
Queda claro que a este Ayuntamiento de Málaga sólo le interesa eliminar árboles y colocar cemento o torres. Pero nunca lo hace en las zonas de los ricos. Allí ni hace torres ni quita árboles.
Espero que los partidos políticos de la oposición y los vecinos hagan algo por recuperar este río verde y con árboles y arbustos.
Juan Antonio Campos Palomo
Málaga
Maldito dinero
El dinero nos hace cuatro veces desgraciados, la primera vez porque no lo tenemos, la segunda porque andamos como locos buscándolo, la tercera es que nunca lo vamos a conseguir en la cantidad que deseamos y la cuarta y más grave porque estamos convencidos bueno, quien lo esté, que hacemos lo correcto.
Seríamos mucho más felices si no hiciéramos caso a los que lo tienen en exceso y nos organizáramos de otra forma, lo que parece imposible no lo es en absoluto, sin intercambiar dinero, sino funciones y servicios, protegiéndonos unos a otros solidariamente y todo iría bien sin competencia y colaboración.
Manuel Salvador Bastazo Navarrete
Málaga
Comunicado etarra
ETA lo tiene claro. Presionar y no cejar en el clima de violencia tanto en la calle como en las prisiones. Nada de arrepentimientos o disensiones internas. Todos a una, un pulso a la sociedad y al Gobierno, hasta que el terror dé el esperado fruto. La sociedad también lo tiene claro, a estas alturas. Ni treguas, ni diálogos, ni amnistías, ni más engaños. Los partidos–también el PNV– como una piña, para aplicar la Ley, sólo la Ley, pero toda la Ley, con el cumplimiento íntegro de las penas. Sr.Egibar, los presos dispersos tienen sus derechos humanos, sí; pero a sus víctimas ¿qué derechos les cabe?. Con los arrepentidos cabría alguna benevolencia; con los emperrados en la violencia no hay más salida que la firmeza y la aplicación de la Ley.
Miguel Rivilla San Martin
Málaga