Al margen

La reputación de Ramoncín

 05:00  

Rafael Torres Si el honor es, cual asegura el Diccionario de la Lengua Española, la cualidad moral que nos lleva al cumplimiento de nuestros deberes respecto del prójimo y de nosotros mismos y, más aún que eso, la gloria o buena reputación que sigue a la virtud, al mérito o a las acciones heroicas, la cual trasciende a las familias, personas y acciones mismas del que se la granjea, ¿cómo puede temer Ramoncín que los ociosos de Internet se la arrebaten? Se comprende, aunque no demasiado, que se le lleven los demonios al leer los comentarios atroces que en la Red se vierten, al parecer, sobre él, pero si se trata de un sitio donde bajo el cobarde amparo del anonimato se puede injuriar y calumniar de balde al prójimo, ¿por qué acude a ese sitio y los lee? ¿qué necesidad tiene Ramoncín de llevarse esos disgustos que, por lo demás, deben ser de órdago a juzgar por las acciones legales que el muchacho pugna todo el rato por emprender?
La reputación de las personas, que no siempre se compagina con la verdad y con el honor, no depende de la mala baba que fluye, viscosa, por la Red, que más que un ámbito de expresión e intercambio de ideas parece un aliviadero del resentimiento y la frustración. Por no depender, la reputación no depende ni de la opinión del prójimo, que suele ser alegre por no decir triste, ni de los ´dossieres´ con que a menudo los bellacos pretender buscar la ruina de algunas personas.
¿Ha cumplido Ramoncín sus deberes respecto al prójimo y a sí mismo?
¿Es o ha sido lo suficientemente virtuoso y ha allegado los méritos necesarios para reputarse como hombre de honor? Si es así, no debe temer que las insidias y los rebuznos de los internautas faltones se lo roben ni se lo menoscaben. Buscar en el Red lo que dicen de uno es siempre un ejercicio de masoquismo, pero para alguien susceptible equivale al suicidio. Olvídese, pues, Ramoncín de Internet, de la palabra Ramoncín más concretamente, y eso que ganará en salud y no perderá en pleitos imposibles. El honor, al ser una cualidad moral y no un bien fungible, no se lo pueden robar, si uno lo tiene, a uno.

  HEMEROTECA
  Las fotos 'raras y curiosas' del día

TEXTO

DESCRIPCION
 Ver galería »
  LA SELECCIÓN DE LOS LECTORES
 LO ÚLTIMO
 LO MÁS LEÍDO
 LO MÁS VOTADO
laopiniondemalaga.es es un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de laopiniondemalaga.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
  
Otras publicaciones del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca | El Diari  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad | Oscars | Premios Goya