28-F: recuperar la ilusión en el andalucismo
Con la que está cayendo, y no me refiero solo a la crisis económica, humildemente me atrevo a reivindicar la vigencia del andalucismo como alternativa en los territorios de Andalucía.
Hay un gobierno socialista al que no le salen ni las cosas ni las cuentas, una oposición del PP que va a degüello, y una ciudadanía cada vez más harta de una clase política que no le da solución a sus problemas y que no le ofrece confianza. Yo no puedo dar una receta mágica para solucionar de inmediato los grandes problemas que nos están ahogando a las familias, pero sí que me gustaría mostrar que hay vida más allá de Psoe y PP, por raro que parezca. Hay alternativas políticas, sociales, culturales, etc..., que podrían aportar mucho para salir adelante y tan sólo necesitan que se le dé una oportunidad.
En Andalucía, con casi un millón de desempleados, se está haciendo especialmente dura la situación y urgen aún más si cabe, las voluntades y las ‘manos’ que quieran colaborar. Es el momento adecuado para recuperar la ilusión por el andalucismo, para apelar al espíritu que nos llevó hace tres décadas a levantar los cimientos de la autonomía andaluza.
Otra cosa no podré, pero aquí ofrezco ‘mis manos’ para trabajar por nuestra tierra.
Antonio Francisco Martínez
Concejal del PA. Granada
La pérdida de fieles de la Iglesia
Con el desarrollismo del nacionalcaltolicismo la Iglesia empezó a perder fieles, con la democracia perdió su exclusividad, con el divorcio fue perdiendo solemnidad, con el derecho al aborto futura clientela y con la pederastia que empieza a salir a la luz después de siglos de silencio empieza a perder su presunta limpieza. Aunque eso sí, se considera doctora en moral pública.
Manuel Salvador Bastazo
Málaga
Politización y desmesura
Como en todo asunto que toca la política, el tema de los toros, al politizarse, se ha desvirtuado, llegando el debate a cotas de radicalidad y esperpento. A falta de firmes argumentos, los antitaurinos se han ido por los cerros de Úbeda, cayendo casi en la procacidad y desmesura. Difícilmente se entiende cómo un Parlamento, que se precia de culto y progresista, pueda caer tan bajo, al comparar el arte de Cúchares, con la salvajada de la ablación del clítoris. Me uno a las protestas justificadas de las agraviadas feministas.
Miguel Rivilla San Martín
Málaga