Sobre la situación del mercado del corcho
Me permito escribirles en referencia al siguiente artículo: www.laopiniondemalaga.es/municipios/2010/03/14/tapones-plastico-ganan-terreno-alcornoques/327055.html
Como fabricantes de tapones de corcho y compradores de corcho en plancha, me gustaría compartir nuestro punto de vista sobre el tema tratado.
1) Constatar que si bien es cierto que muchos ayuntamientos han decidido no proceder a la saca en 2009 y según su artículo están cuestionando hacerlo durante 2010, es más que discutible que se deba a una falta de demanda. Hoy existe escasez de cierto tipo de corcho en plancha y los precios de la materia prima, lejos de bajar, están aumentando. Las decisiones pues de dejar el corcho en bosque pueden ser debidas a múltiples motivos como dependencia de pocos compradores (en su mayoría portugueses) que han tenido graves problemas económicos, falta de canales de venta alternativos, simple especulación con el precio de la materia prima...
2) El titular de su artículo no corresponde a la realidad. Los tapones de plástico a nivel mundial están en descenso y hoy el tipo de cierre que está sufriendo mayor crecimiento corresponde a tapones de corcho de nueva generación, microgranulado tratado con sistema de limpieza a base de CO2 super crítico que en España únicamente dos empresas (una de ellas la nuestra) disponen.
3) Una única opinión, por respetable que sea no creo que sea base suficiente para afirmar que los tapones metálicos sean los mas aconsejables para el vino... pues no se menciona ninguno de los muchos estudios donde se relaciona problemas de reducción en los vinos relacionados directamente con el hecho de que el screw cap no permite la microoxigenación del vino, o los contenedores devueltos a Australia desde Inglaterra al contenedor el vino niveles de metales pesados superiores a los permitidos por la UE.
4) Se relaciona el TCA únicamente al corcho, sin mencionar que esta particula que se encuentra en el medio ambiente, se acumula y por tanto puede ser transmitida al vino en la bodega a través de palés de madera, acumulación de cartones o pinturas con clorofenoles.
Sin ánimo de caer en nacionalismos debemos reconocer que todos los sistemas alternativos de cierre únicamente tratan de imitar las propiedades intrínsecas del corcho. Corcho que como fabricantes debemos continuar a mejorar cualitativamente y defender de mitos desfasados que no se corresponden a la realidad de los sistemas integrados de calidad de la gran mayoría de productores.
Jordi Duran
Girona