Punto final

Chaves, otra vez Colombia

26.08.2015 | 05:00

Otra vez Colombia luce en la Vuelta. Tras muchos años de vacío hasta que en 2014 Nairo Quintana vistió la camiseta de líder, su compatriota Esteban Chaves porta ahora «la roja», orgulloso, con su incesante sonrisa que aún disimula y encubre los daños de una caída que pudo costarle la vida.

Johan Esteban Chaves Rubio (17-1-1990, Bogotá) ha rentabilizado la apuesta de su jefe Neil Stephens, quien creyó en él tras su gravísima lesión en 2013. Y es que, Chavito, como le llaman los periodistas colombianos, recaló en el Orica el año pasado después de una temporada en blanco y herido. Era una incógnita.

Sin embargo, Stephens siguió «de cerca» sus victorias en el Tour del Porvenir en 2011 y en las Lagunas de Neila de la Vuelta a Burgos en el año 2012. «Cuando estaba lesionado hablaba con él y veía a un chaval que merecía la pena, cada día que pasas a su lado te das cuenta de que hay que apostar por su futuro», aseguró ayer uno de los directores más veteranos del pelotón.

Y es que en febrero de 2013, en el transcurso del Trofeo Laigueglia, Chaves volvió a nacer. Aquella caída brutal en Italia la recordaba ayer ante los periodistas. «Estuve a punto de perder la movilidad del brazo derecho, todavía no la he recuperado del todo, fue muy dura la recuperación pero las secuelas no me impiden competir bien en bicicleta», puntualizó.

Su brazo todavía maltrecho parece un mal menor tras recordar el parte médico que reveló entonces una fractura de la clavícula derecha, fractura de un huesecillo del oído izquierdo, el arco cigomático (fractura malar), el seno maxilar y el escafoides derecho, junto a una contusión pulmonar y afecciones en los arcos costales. Además, se encontró una hemorragia subaracnoidea.

«No me acuerdo de nada de todo aquello, solo sé que me hizo mucho más fuerte aunque es la primera vez que corro como líder de una gran Vuelta y estoy algo nervioso pero formo parte de un gran equipo, con corredores de mucha experiencia que me dan tranquilidad y están siempre pendientes de mi, para que me hidrate o no pierda la atención», precisó.

Los informadores colombianos, que también han regresado en masa a la Vuelta, ya venían avisando de la eclosión del actual líder. «Chaves es un corredor muy completo y que va a ser el mejor de todos con el tiempo», auguran.

Tras casi treinta años de sequía para ellos, Colombia ha reaparecido entre la «aristocracia» del ciclismo. Y de qué manera. En esta Vuelta a España hay un equipo entero de aquel país por primera vez desde hace diecisiete años, el Team Colombia, heredero de los antiguos Café de Colombia o Postobón.

Ahora, los denominados escarabajos están desperdigados por varias escuadras europeas, antes las dos formaciones colombianas y el Kelme español les aglutinaba. Durante casi dos décadas se ha añorado, y mucho, a los colombianos porque sus hazañas marcaron las vueltas de los 80. «Pacho» Rodríguez, Fabio Parra, Patrocinio Jiménez o Edgar Corredor, entre otros, dieron réplica a todos sus coetáneos.

Ahora son más fríos y cerebrales, todo lo que hacen es mucho más calculado, y Esteban Chaves es un buen ejemplo de ello porque su victoria en el Caminito del Rey fue pura estrategia.

Hasta lo ha destacado su compatriota Nairo Quintana. «Me alegro de los éxitos de Esteban, es un buen chaval y muy astuto en carrera, como demostró en su triunfo del domingo, se lo merece», dijo el corredor de Movistar que no suele hablar con tanto apego y efusión de sus rivales.

Además de Nairo y Chaves, Rigoberto Urán, Winner Anacona, Carlos Alberto Betancourt, Leonardo Duque o Sergio L. Henao son colombianos que han hecho cosas importantes en los últimos años. Con el renacimiento de «Chavito» en la Vuelta hay escarabajos para mucho tiempo.

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