En corto

El maldito crono

13.10.2015 | 05:00

El momento estelar en unas Olimpiadas es el de la lucha de los velocistas contra el crono para rebajar unas centésimas en los 100, guarismo coincidente, por cierto, con el límite convencional de la longevidad extrema. En la olimpiada permanente de la sociedad del bienestar el medidor estelar es el de la esperanza media de vida, pero se trata sólo de un indicador cuantitativo. Desde un punto de vista cualitativo sería más revelador el avance en la edad para una pasión amorosa (ergo erótica), desarrollada con glamour, es decir, con capacidad para suscitar la mezcla de admiración, emulación, fascinación y envidia que forma la nata propia del glamour. He ahí el límite que han forzado Isabel Preysler y Vargas Llosa, rebelándose contra la dictadura del crono. Como un líquido de contraste, las críticas o burlas delatan a los críticos: sin querer, se declaran fieles súbditos de la dictadura.

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