Artículos de broma

Menos es mejor

21.10.2015 | 05:00

La irrupción de Podemos en los ayuntamientos está sirviendo para cuestionar misas, recepciones y desfiles. Ya tardaba. Las misas son ceremonias religiosas a las que acuden las personas que siguen la confesión católica. Las personas públicas que dicen ir en representación de sólo representan a los creyentes en y excluyen a los creyentes en otras cosas y a los no creyentes. Hay suficientes personas a las que les gusta rezar y arrodillarse y una ausencia no debería dar pie a oraciones de reproche. Lo contrario a lo que se hace en una misa es una misa negra, no pasar de ir a la iglesia.

Por Mariano Rajoy sabemos que los desfiles son «un planazo» y los que estamos de acuerdo con él debemos darle la razón. Siempre hay quien vaya a verlos porque, además de la gente que les gusta ver multitudes que marchan al paso, un desfile en condiciones necesita muchos participantes, que tienen su familia y sus amigos.

Lo mismo sucede con las recepciones reales. ¡Mira que hay personas que se mueren por dedicar horas a vestirse y peinarse, calzarse incómodamente y someterse a la parte más victimizada por el protocolo para estrechar la mano de los reyes! Por muchas personas que sean invitadas, siempre son muchas más las que se quedan sin practicar una buena reverencia real. Los que no quieren ir dejan sitio a otro.
Llegará la Semana Santa, las procesiones volverán a ir por fuera, (la procesión nunca va por dentro) y no faltarán los que señalen la ausencia de concejales costaleros que vayan a hacer gimnasia, fetichismo, fervor o antropología, que la fe no pide hernias.

La próxima enseñanza civil de los concejales ausentes debería ser que la democracia sea representativa pero con menos representaciones, menos teatro de calle, menos liturgias, menos galas, menos fiestas palaciegas, menos banderas, menos balcones engalanados... Menos, no otros. Menos es mejor.

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