En corto

El gran dolmen, como recordatorio

20.11.2015 | 00:44

En la transición hablábamos de los 40 años de franquismo, y ahora de pronto nos damos cuenta de que han pasado ya otros 40 de la muerte de Franco, con la que arrancó aquella. Todo pasa tan aprisa que se acaba olvidando de donde venimos, que al final es de una terrible Guerra Civil y de la inacabable dictadura de los vencedores. Franco erigió para su tumba el más gigantesco dolmen de la historia, una tumba en Cuelgamuros con su cruz encima y una cámara funeraria debajo, con sus restos y los de miles de víctimas de la Guerra por él iniciada, destinada a dotar de sacralidad al dolmen (función probable de la cámara de todo dolmen). Los nacidos después de una tragedia así tratan de olvidarla y pensar que está enterrada también bajo el dolmen, pero eso no siempre es bueno, pues los demonios familiares no se van tan pronto de la casa, aunque vivamos en ella imaginando que ya no están.

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