Cartas al director

26.12.2015 | 00:17

Carta de Navidad Para Paco Juárez

Mi querido Juarecillo, ya estamos en Navidad, este año tú lo pasarás al lado de la familia de Nazaret€ Intento visualizarte con tu cara de bondad, tu sonrisa sencilla, tus ojos más celestes que nunca, tu preocupación por los demás. Estarás al lado del portal ofreciéndole al Niño Jesús tus manos, y ellas estarán llenas de bonitos gestos, de muchos perdones, de mucha entrega, y de mucha, mucha honestidad. A la Virgen le llevarás una biznaga y Ella te mirara con una tímida y generosa sonrisa diciéndote€ ¡Tu vida valió la pena!

Y mientras miras al Niño, por tus mejillas rodaran lágrimas de alegría, de esa alegría que tú guardabas en tu corazón siempre que había vivencias buenas y detalles humildes y sinceros. Cierro los ojos y te veo cantándole al niño Dios villancicos por fandangos, acompañado de unas palmas bien tocá.

Nosotros estaremos en casa, intentando pasar la noche sin ti y recordándote minuto a minuto. Todo será distinto, nos faltaran tus palabras, ese entusiasmo que te cubría al estar en familia, pero la melodía de nuestra vida en común seguirá sonando, cada nota viajará entre nosotros, ellas aunque muy quedo resonaran en nuestra piel. Y siempre vivirán envolviéndonos en la sintonía de una familia que lucha a diario, por hacer que la unión sea un apellido familiar.

Al salir a la calle, miro los árboles, y parecen que sus troncos tienen menos arraigo, sus hojas se mecen con sutileza, cada flor tiene pinceladas de añoranza, la mañana nos trae un vientecillo dulzón que al coquetear con nuestra piel nos mima y nos deja cachitos de besos.. Las gaviotas tienen un vuelo sereno y entre sus alas hay arrullos que nos acunan. El mar transmite serenidad y las olas al llegar a la orilla y cosquillear la arena dejan sobre ella una espuma que traza una mantilla blanca que nos rodea con olor de marisma.

Paco, seguro que estarás preparando guirnaldas de estrellas brillantes y azuladas, ramilletes de luceros, lanzaras estrellas fugaces y le dirás a la luna que se ponga bien guapa, se maquille con coloretes rosados y se haga un collar de ángeles y nos irradie su luz blanca. Pues aquí abajo hay unos nietos que tienen que ver el firmamento mas iluminado que nunca, pues su abuelo desde allí arriba quiere seguir diciéndole que les quiere mucho. Y que siempre será su Ángel de la guarda.

En esa hora tan esperada, el día 24, habrás encendido el cielo con tonalidades de Amor divino y amor humano, para anunciar que el niño Dios acaba de nacer.

Y tu buscarás alguna nube para que te baje un ratito para estar cerquita nuestra, y desde esas nubes cubiertas de algodón, nos caerán petaladas de te quiero, de lazos de esperanza, de cachitos de admiración por tu familia, de arrumacos para María que ya está entre nosotros, y un puñao de oraciones para nuestra nieta que está por llegar, que aún está en la barriguita de su genial mamá. Todo eso lo mandarás con los albores del alba.

Esta Navidad tu turrón será saborear la Gloria, tu copita de anís, sorbitos de felicidad, cada mantecado dulzura de cielo, cada rosco de vino deleite de presencia de Dios.

Mi querido Juarecillo hemos compartido casi 43 años de matrimonio, fuimos amigos confidentes, compañeros en cada etapa de la vida, trabajamos codo a codo. Fuiste el mejor padre que unos hijos pueden tener, el mejor consejero y la persona que rebosaba humanidad delicadeza y discreción. Solo decirte que aún no hemos aprendido a vivir sin ti. La casa está más fría y por lo tanto hay ausencia de calidez. Te mandamos todo nuestro cariño. Y ya sólo pedirte una cosilla€..

Ven a casa un ratito esta Navidad. Te quiero campeón.
Kikina Pérez-Cea. Málaga

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