Tribuna

Ánimas Benditas y Semana de Pasión

18.03.2016 | 05:00

Hoy es Viernes de Dolores y en lontananza veo ya a La Pollinica. Es la antesala de una Semana de Pasión donde el pueblo se echa a las calles para vivir con intensa religiosidad estos días, con Málaga y la Costa del Sol a tope. Confieso que yo también tengo mis momentos especiales para sumergirme en esta arraigada tradición que en Málaga, además, beneficia a empresas, trabajadores y pequeños vendedores que nos alegran con sus piruletas, los cascarúos, trozos de caña de azúcar, vaporosos algodones y tabletas de almendra y miel. Confieso que admiro a sacrificados e ilusionados portadores de tronos y me quedo embobado cuando veo a futuros cofrades, serios y concentrados, portando velas, tal cual hacen tres de mis nietas en Los Estudiantes. Y confieso que conociendo, como he procurado hacerlo, la labor social y humanitaria de las hermandades o cofradías, me rindo ante estos cofrades que saben hacer de su fe un servicio para quienes más lo necesitan.

Me imagino que la Semana Santa no será igual para todos. Como tampoco los sentimientos. Tengo grabado en mis recuerdos, casi ya históricos, cuando en mi pueblo, ya saben Chauchina, en plena vega granadina, sacaban las Ánimas Benditas, con las campanillas sonando de forma misteriosa y ancianas tocadas de velo, con ropajes negros y portando una pequeña hornacina donde una imagen era acompañada, en la noche, por una lámpara de aceite con mariposa o candil con torcida. Las Ánimas Benditas, se nos decía, eran almas en pena, que habían salido del Purgatorio y necesitaban ser liberadas de sus penas con los rezos y plegarias de los devotos. De no hacerlo, estas ánimas benditas podrían salirte en la media noche y darte un repullo.

Esta Semana de Pasión, con las Ánimas Benditas, va a ser vivida como una penitencia para muchos de nuestros políticos, algunos de los cuales se van a dar un respiro porque no hay cuerpo para tanta procesión. Mariano Rajoy purga sus pecados y los de su partido, como alma en pena que pide un poco de árnica para curar sus heridas y de quienes le han acompañado estos años como abanderados de una regeneración que nunca llegó al PP. Rajoy, Ánima Bendita, en el Purgatorio, esperando favores que no llegan, queriendo liberarse de sus demonios y pesados ropajes y no puede; de sus gangrenas y de los peligros que le cercan. Vía Crucis este Viernes de Dolores, le han impuesto. Catorce estaciones, y de rodillas, Mariano. Pedro Sánchez, parece ir sobre la borrica y espera entrada triunfal en la Jerusalén de nuestros pecados y nuestros amores. Humildad y Paciencia le acompañan, pero no sé si será suficiente. Pablo Iglesias, es Cautivo de sus ataduras, en la Tribuna de los Pobres, mecido por requiebros y amores que no cuajan; por abandonos y traiciones en la noche de penas en el Monte de los Olivos. Atado a la columna de un pasado que lo tiene maniatado, con un partido que se resquebraja, tras los primeros pasos de Estudiantes. Y Crucifixión. A Pablo (Iglesias) lo han negado tres veces sus hasta ahora fieles y Pedro (Sánchez) esconde sus vergüenzas al escuchar el canto del gallo. Con Ciudadanos o con Podemos. Agonía y Penas.

Rescate y Nueva Esperanza tiene el nombre de Albert Rivera. Redentor del Mundo (Mediadora) de Miércoles Santo, tocado de túnica azul (su color preferido) y capirote blanco de La Paloma, para evitar que Sangre se haga hemorragia en las elecciones por venir. Alberto Garzón tiene invitados en la Sagrada Cena, reservados especiales para evitar la Amargura del clavel rojo reventón y mece, con fuerza, el Cristo de la Buena Muerte, para abrir espitas de Esperanza.

Supremo luto para el final, o quizás no. Y puede que haya Resurrección, con un Domingo de Gloria que saque a este país del error, de la mentira y de la medianía, de la vara de medir mezquindades; de provocaciones e insultos. Pero, antes, en Viernes Santo, Amor, Piedad, Sepulcro y Servitas. Morir para renacer. A lo mejor es lo que necesita este país. Bendita Semana Santa, semana de pasión, amor y esperanza. Y a eso me apunto.

P. D. 

(1) No son licencias de Semana Santa, pero me avergüenzo de ser europeo.

(2) Sergio Pascual es el problema o lo es Pablo Iglesias. Podemos abierto en canal. Y Teresa Rodríguez, la apasionada pasionaria de Andalucía esperando su momento.

(3) Para calvario el de Chaves y Griñán, sometidos al paseíllo de la humillación. No es Penitencia, es Dolor y Pena.

(4) Resurrección y Domingo de Gloria que lleva nombre de Javier González de Lara, el político que ha sacado del Sepulcro a la Confederación Empresarial de Andalucía (CEA).

(5) Como todos los años, el gran Paco de la Torre, será dios en persona. Estará en salidas y encierros, en todos los lugares benditos de la Semana Santa. Ya me dirá cómo. O tiene un doble o, lo dicho, como dios.

(6) No sé si es irreverente lo escrito en este artículo, pero si lo fuere por aquello de la ortodoxia, seguiré, de tapadillo, como todos los años a Servitas, de nazareno y capillo negro, sintiendo el peso de la penitencia por tantas irreverencias.

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