Tribuna

La prima les da un respiro

02.04.2016 | 05:00

La tan temida prima de riesgo y sus irracionales fluctuaciones han dado un respiro a los tres partidos que han decidido constituir un nuevo Gobierno en España. Desde la investidura fallida de Pedro Sánchez el pasado 4 de marzo, el coste de la financiación española en comparación con la alemana no ha hecho más que reducirse, en concreto, 15 puntos. Eso sí, competidores directos como Italia han aprovechado la situación y han bajado este indicador 25 puntos, con lo que su bono a diez años es mucho más competitivo.

Pese a la tregua que la prima y las bolsas están dando a los políticos españoles, los problemas que arrecian al futuro Ejecutivo van creciendo. De momento, el Gobierno reconocerá hoy que el Reino de España ha vuelto a superar el déficit marcado por la Unión Europea y en estos momentos nadie está controlando el gasto del Estado y las autonomías; ni tampoco presionando en Bruselas para relajar las exigencias del pacto de estabilidad. El Mariano Rajoy en funciones se dedica a acudir a la UE a asentir sin rechistar. El acuerdo para enviar a los refugiados a Turquía es un claro ejemplo.

Pero cuando se reclama la formación de un Gobierno no es para ponerle cara al que haga los ajustes, sino para tener un líder que marque la dirección. Antes de final de año hay que recortar 8.000 millones de los presupuestos, y este objetivo se puede afrontar de dos maneras: con la tijera o con una nueva redistribución de los ingresos y los gastos. Es ahí donde el nuevo Ejecutivo debe imprimir su sello. Y cuanto más tarde asuma el reto más complicado lo tendrá.

El problema no es que pueda haber nuevas elecciones. La Democracia tienen sus plazos y hay que cumplirlos (habría que ver si los tiempos no son excesivamente largos). Lo peligroso es que el Gobierno que salga de las urnas se quede sin tiempo para marcar su política y tenga que ir a salto de mata. Esto es lo que asusta a contribuyentes e inversores. Todos quieren previsibilidad.

El otro gran reto del próximo Ejecutivo será la gran fusión bancaria española, que no excluye alguna integración transnacional. Eso sí, siempre dentro de los límites de la UE.

Los primeros balances trimestrales que van a presentar las entidades bancarias darán miedo. El Euribor al 0 % ha dejado prácticamente sin margen a las entidades y el negocio ha desaparecido. Funcas y directivos de todos los bancos españoles reconocen que la única salida son las fusiones. Y habrá dolorosos despidos, unos 15.000; y cierres de oficinas, unas 3.000. De un Gobierno fuerte y asentado depende una buena tutela de este proceso. Habrá que negociar con los sindicatos, aplicar la regulación y supervisar las operaciones. Que no les coja desprevenidos. Aprovechen el oxígeno que da la prima.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Crea tu propio Blog
Enlaces recomendados: Premios Cine