Tribuna

La ola del melillero

07.08.2016 | 05:00

Días pasados me encontraba en la playa de La Malagueta con varios de mis nietos, pasando un día relajado. De pronto surgió un movimiento rápido de la gente acompañado de algunas voces y chillidos que alejaban sus pertenencias unos metros mas adentro.

¿Qué había ocurrido? La ola del melillero, fenómeno que consiste en la subida repentina y efímera del nivel del mar producida por las olas que provoca la aproximación y, sobre todo, la frenada del melillero al llegar al puerto de Málaga.

Al momento agrupamos los nietos que estaban jugando cerca del agua y curiosamente dos de mis nietos, Bego y Alejandro (excelentes estudiantes), aparecieron con una botella de vino que en su interior traía un mensaje. Sentándonos todos en corro intentamos descifrarlo: la botella no venía de tierras muy lejanas y nos contaba que iba a ser el continente de un vino único y a la vez el primer vino seco Pero Ximen de los Montes de Málaga, una variedad casi desaparecida del campo malagueño; nos informaba de que la producción sería muy corta ya que apenas se cultiva en dos hectáreas de los Montes de Málaga, y que la elaboración de este vino se haría basándose en las crónicas de un enólogo del siglo XVIII, don Cristóbal Medina Conde y Herrera, sacado a la luz con el seudónimo de García de la Leña. Posdata: será mezclado con un porcentaje elevado de otra variedad mÁs aromática. El vino sera un Mountain wine.

Sabiendo que soy enólogo, mis nietos no tardaron en preguntar: ¿Qué es un Mountain? Les expliqué que es una palabra inglesa que traducida al español quiere decir monte, puede ser seco o dulce. El auténtico vino de los Montes de Málaga. De este vino, envasado en sus dos modalidades, dulce y seco, se embarcaban desde el puerto de Málaga una media de 500.000 @ (1 @=16.33 litros) anuales, con destino principalmente al centro, norte y este de Europa, y para América.

Conozco un vino así que es naturalmente dulce y se elabora en la capital de los Montes de Málaga (Colmenar), con uvas ecológicas propias, procedentes de las tres hectáreas de viñedo Pero Ximen, con mas de 40 años de antigüedad, sobremaduradas en la propia cepa y situadas en el paraje Lagares de Molina en Colmenar, por las bodegas José Molina Molina, desde hace varios años, saliendo al mercado con una crianza de dos años en barrica de roble y un año de redondeo en botella, en naves climatizadas. El vino sale al mercado con el etiquetado lª Intención Mountain (vino naturalmente dulce, con 13% de alcohol y 87 gramos de azúcar por litro). Además ha sido Gran Medalla de Oro en mono vinos ( concurso de cata de vinos de una sola variedad) 2016.

Se trata de un vino ambarino claro, con destellos cobrizos, nariz con buena intensidad que nos da notas parecidas a un Pero Ximen joven con flores secas, piel de naranja, almendras garrapiñadas, especias dulces, un cierto punto de higos y frutas pasas, granos de café y fruta escarchada, muy curioso y sobre todo completo y agradable. En boca se muestra equilibrado, concentrado pero justo, con un cierto esqueleto ácido y una agradable sensación de redondez final, dejando sensaciones de frutas amargas y un punto final balsámico, con un dulzor final muy bueno integrado quedando una cierta persistencia mineral distinta, auténtico vino Mountain malagueño. Es un vino todavía desconocido, que se encuentra entre los mejores vinos dulces nacionales, en este caso de una pequeña y artesanal bodega de la Axarquía, con 95 puntos sobre 100 y una puntuación excelente de 9 en relación calidad-precio.

¿Pero quién era Cristóbal Medina Conde? Pues se trataba de un canónigo de la catedral basílica de Málaga, (Granada 1726, Málaga 1798) que había sido condenado de por vida por un tribunal eclesiástico y por el rey Carlos III a que jamás publicase como autor ningún libro ni opúsculo literario o científico y ni siquiera el mas modesto folleto de cualquier cosa. Y Cecilio García de la Leña era presbítero y vecino de Málaga, sobrino de don Cristóbal Medina Conde.

Don Cristóbal Medina Conde hizo cuanto pudo por aclarar este intrigante asunto del origen del nombre Pero Ximen, y no hay dudas. Me inclino por la demostración razonable de que la cepa PeroXimen proceda de los viñedos renanos, como demuestra en su tratado del cultivo de la vid en España don José Hidalgo Tablada a través de un detallado y magistral estudio ampelográfico. Es de suponer que la variedad estaba plantada cuando Málaga fue conquistada por los Reyes Católicos en 1487 y que al efectuar los repartimientos de tierras y casas, algún importante vidueño de esta variedad, cuyo nombre árabe es desconocido, fuese adquirido por el famoso capitán don Pedro Ximen, que hizo el primer vino castellano de tan exquisito vidueño; de ahí que fuese conocido por el nombre de su propietario.

Al vino protagonista de nuestra historia, al ser un coupage, ya no se le podrá denominar Pero Ximen puro y legítimo, pero sin duda se trata de un gran vino con reminiscencias de Pero Ximen.

*Ángel Martín Fernández es enólogo

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