Tribuna

Divorcios al final del verano

Una cuarta parte de las separaciones de pareja se produce al concluir el periodo estival

30.08.2016 | 05:00

Creo que la mayoría de las personas que están leyendo estas líneas estarán de acuerdo conmigo en que durante las vacaciones van a poder disfrutar a tope de la pareja. Es más, las que están en crisis suelen verlas como una oportunidad para arreglar sus diferencias.

Pero, claro, las cosas, en muchas ocasiones, no suceden así. De hecho, una cuarta parte de las separaciones de pareja se produce al finalizar los meses de verano. Y si lo piensas con detenimiento, tampoco te parece tan extraño. Porque, vamos a ver, los viajes también tienen sus inconvenientes: adaptación al cambio horario, soportar un calor de justicia, insolaciones, desajustes intestinales, picaduras de insectos y mosquitos, salir de compras, ya van unos cuantos días, y llega la víspera del viaje, nuevas compras hasta acabar los pocos euros que quedan, hacer las maletas y llenar bolsas de plástico, papel, cajas de cartón... en fin, todo lo que encuentres a mano... Pero aún queda lo peor, cargar con el exceso de equipaje, enfrentarse a los retrasos aéreos, a veces al extravío de equipaje, de nuevo el cambio horario... Cuando por fin llegan a casa, agotados, con varios kilos de más, la cara y escote repletos de manchas, la cuenta del banco en números rojos, con la noticia de que sus hijos están quién sabe dónde, con... ¡¡¡Terrible!!! Porque, a este ritmo, discute cualquiera. Y piensen que todo ha ocurrido con la permanente presencia de una persona que comparte contigo desayuno, sesión de bronceo, aperitivo, comida, sobremesa, siesta, nueva sesión de bronceo, merienda, compras, baile, cena, cama... Porque, ¿hay algo más enfadoso que un testigo permanente de nuestros fracasos?

Por eso, aquellos en los que el matrimonio se tambalea, por favor, no se lo pongan más difícil, no le compliquen más la vida al pobre matrimonio y quédense en casa, apúntense a un cursillo, vayan a clases de baile... Por separado, claro. Pueden evitar mucho malestar.

Si, por el contrario, quieren plantarle cara, ensancharle el camino, y si llevan más de una decena de años de vida en común, –el 52% de los matrimonios no alcanza los diez años de vida y muchos de los que llegan lo hacen con serias dificultades, dicen las encuestas–, ármense de sentido del humor, porque se necesita mucho, dejen fluir la mente, despierten todos los sentidos y preparen un «24 horas todo incluido» a la playa.

Y a ver qué pasa.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Crea tu propio Blog
Enlaces recomendados: Premios Cine