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Ética

15.12.2016 | 00:32

Es difícil encontrar una serie en donde, de una u otra manera, no se aborde algún problema ético. Pero sólo Westworld puede presumir de abordarlos absolutamente todos a la vez. Sin pretender ser exhaustivo, déjenme que les cuente algunos asuntos de indudable dimensión moral que se tratan en la nueva superserie estrella de la HBO según me van viniendo a la cabeza: ¿qué nos hace humanos? ¿cómo debemos relacionarnos con las máquinas y los animales? ¿es el sufrimiento la medida de todas las cosas? ¿cuáles son las verdaderas pasiones de los individuos actuales? ¿le podemos exigir cuentas a Dios? ¿además de aplicarla a la inteligencia, la prueba de Turing se puede aplicar a la propia condición humana? ¿el desarrollo tecnológico va a obligar a replantearnos y reconstruir todos los principios éticos que hemos conocido durante siglos? ¿tiene algún sentido seguir distinguiendo entre esencia y apariencia?

No necesita más virtudes para ser la serie más importante del momento. Su desarrollo argumental no es brillante y apunta hacia futuros embrollos pseudomisteriosos en la línea de Perdidos. Su reparto es manifiestamente mejorable –salvando a la impecable Evan Rachel Wood; Anthony Hopkins es tan buen actor que es capaz de interpretar con maestría a su personaje y conseguir a la vez que los espectadores notemos que la serie le aburre mortalmente–. Nada de eso importa. A poco que suspendamos la incredulidad –y habida cuenta de que hoy en día manejamos con cotidianeidad avances tecnológicos que hace veinte años nos hubieran parecido ciencia ficción inverosímil– uno termina cada capítulo inquieto por la posibilidad de que escenarios parecidos a los que plantea la serie puedan ser reales a mediados del siglo XXI.

Nadie se acordará entonces de Westworld. Pertenecerá a esa época remota en donde la gente veía series en pantallas en vez de convertirse en un personaje de ellas mediante cyborgs y realidad virtual; esa época prehistórica e incomprensible para nuestros nietos en donde los humanos obtenían gratificaciones de otros humanos y hablaban de algo que llamaban ética.

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