En corto

Íñigo y Pablo

27.01.2017 | 00:08

Hubieran querido ser Alfonso y Felipe, pero no hay modo. No es cuestión de amistad, gustos comunes o identificación ideológica, pues González y Guerra no eran propiamente amigos, sus gustos diferían mucho y sus ideas emitían en frecuencias distintas. Era otra cosa: ambición personal, ambición de partido y ambición de país, las tres cosas juntas, confundidas entre ellas y sin que para el público o el analista (incluso para ellos mismos) fuera fácil separarlas y saber cuánto había de cada una. Una comunión como la de cuarzo, feldespato y mica: granito. Dos personas que participan de esa comunión, y saben repartirse papeles a su servicio, formarán un binomio eficaz y de vida larga. Pero el granito tarda en hacerse, y requiere condiciones extremas para su formación. No celebro que no fragüe. Ese estrato geológico reciente es base también del país, y si no es firme, el país pierde.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Opinión

JOSÉ MANUEL PONTE

Unos terroristas insospechados

Nadie es capaz de encontrar alguna explicación racional al suceso...

 
 

JAVIER MURIEL NAVARRETE

Do, re, mi, fa, sol

Hasta los poco cinéfilos recordarán Encuentros en la tercera fase, cinta en la que unos...

 
 

GABY BENEROSO

Somos mejores

Somos mejores de lo que pensamos. He llegado a esta feliz conclusión tras disponerme a borrar...

 
 

PEDRO DE SILVA

Abatidos

Abatir, en primera acepción (RAE) es derribar algo, echarlo por tierra. Sólo en cuarta es hacer...

 
 

JOSÉ LUIS ORTÍN

Del desbarajuste al todo vale

D jimos que la marcha de Thiago, como la de Cesc, eran síntomas de...

 
 

LUIS GANCEDO

Anatomía de la tasa de paro: del 27% al 17%

España tiene, a los diez años de la crisis, una tasa de paro del...

 
 
Crea tu propio Blog
Enlaces recomendados: Premios Cine