Tribuna

Alhaurín de la Torre hace 130 años a través de sus ordenanzas

03.09.2017 | 19:30

La vida de los municipios de la España contemporánea ha estado marcada por su progresión, estancamiento o desaparición. Y en esa línea, Alhaurín de la Torre ha sido un municipio que se ha destacado por dar un salto progresivo en el tiempo, para llegar a ser uno de los que más han crecido de la provincia de Málaga, de tener un población de 3.000 habitantes hacia 1885 ha pasado hasta los 40.000. en la actualidad

Alhaurín fue pionero al redactar en aquel periodo de la Restauración, reinaba Alfonso XII, sus Ordenanzas Municipales y que que fueron aprobadas en la sesión de 10 de julio de 1885, siendo alcalde Francisco Barrionuevo Rocay secretario de la Corporación José A, Lahoz. Estas Ordenanzas vienen a regular lo que fue la vida municipal en todos sus aspectos de aquel tiempo y que nos facilitan conocer como era el Alhaurín de finales del siglo XIX.

Así, el gobierno municipal estaba compuesto de 11 concejales (21 hoy día), al frente del cual estaba su alcalde con sus dos tenientes de alcaldes que eran los responsables de los distritos en que se componía la estructura urbana y ayudado por los alcaldes de barrio.

La estructura administrativa, lo que sería hoy día las áreas de gobierno, estaba dividida a en : 1ª Hacienda .2ª Policía Urbana y Rural. 3ª Beneficencia y Sanidad . 4ª Instrucción Pública .

Para financiar los gastos y darle contenido a la acción de gobierno, el ayuntamiento manejaba un presupuesto de 37.584 peseta (hoy 41 millones de euro) , las partidas de este presupuesto estaban destinadas para los siguientes gastos: para los gastos de personal y del propio ayuntamiento eran de de 8.978; pesetas. Policía urbana y rural 454 pesetas. Instrucción pública 7995 pesetas (Para financiar las dos escuelas de niños y 1 de niñas). Beneficencia 200 pesetas. Obras Públicas 410 pesetas. Corrección Pública 1305 pesetas . Cargas 1302 pesetas. Pago a la Hacienda 4902 pesetas . Un presupuesto siempre deficitario por la débil recaudación, y que nada tiene que ver con el de hoy día.

La descripción de los dos distritos que tenía, a afectos electorales, nos da un perfil de la trama urbana y de sus calles. Así el primero, estaba dividido en las siguientes calles y plazas: La Ermita; San José (callejuela); Tejar; Chozas; Mesones; Arroyo Blanquillo y Álamos . Mientra que el segundo: Caño de la Mora; Plaza del Duque;Toril; Plaza (sitio de la); Cantarranas; Málaga; Empedrada; Miguel Garrido (callejuela); Albaicín; Almidón;del Medio (callejuela); Amargura y Testerillo. Hoy día, cualquier urbanización de las múltiples que se han desarrollado tiene más calles que aquel casco antiguo.

La seguridad pública contaba en el municipio con los 2 alguaciles y un destacamento de la guardia civil. Las Ordenanzas entraban de lleno en la regulación de su feria y fiestas, estas últimas las clasificaban en populares y religiosas

La feria, que se celebraba desde tiempo inmemorial, se desarrollaba desde el 24 al 29 de junio . El pueblo se llenaba de mercaderes, gimnastas titiriteros y volatineros. Los mercaderes no podían poner sus mercancías, sino en los lugares que se les asignaran. También se prohibían las actuaciones de los gimnastas, titiriteros y volatineros sin el correspondiente permiso.

La fiesta religiosa por excelencia era la Semana Santa , al ser la religión del Estado y las Ordenanzas contenían una serie de prohibiciones y recomendaciones, así se prohibía desde el jueves al sábado de Gloria el tránsito de carruajes, toques de campanas y aporreamiento de las puertas. Se incitaba al vecindario de la carrera de las procesiones en el adorno de sus casas yel mantenimiento de la limpieza de sus calles. Además de mostrar el sentimiento religioso.

La fiesta de Navidad era considerada fiesta popular, por ello sus calles, esa noche, se llenaban con cantos populares e instrumentos musicales, además de instalarse puestos de dulces, incluso se permitían que los cafés y tabernas estuvieran hasta la media noche, ya que normalmente cerraban a las 10 de la noche . Se recomendaban composturas en los actos religiosos.

Las fiestas del Carnaval eran muy celebradas en aquel tiempo y por supuesto las Ordenanzas las regulaban con recomendaciones y prohibiciones. Aunque se permitía andar por las calles con disfraz , careta o máscara, se prohibía llevar la cara cubierta después del toque de oraciones de la tarde.

También se prohibían utilizar trajes o vestimentas imitando a la magistratura, clero o el estamento militar. O parodias que puedan ofender la religión del Estado

Siendo Alhaurín un comunidad rural que vivía de la agricultura y según las Ordenanzas, tenía más 2.800 hectóreas dedicadas al cultivo, vienen a regular temas del espigueo , el fuego en el campo o las colmenas con una serie de recomendaciones y prohibiciones. Se recoge también normas sobre los animales, destacando el castigo por el maltrato


Por supuesto, la convivencia ciudadana está muy presente, con el derecho al descanso nocturno, prohibiendo las serenatas y rondas con cantos e instrumentos musicales a altas horas de la noche. Además se recomienda el respeto a la autoridad y de manera reciproca, ésta con los ciudadanos

Son entre las muchas normas de la regulación de la vida material y espiritual de los alhaurinos, en los 120 artículos que contenían estas Ordenanzas, modelo de su época y que solamente Málaga Capital y Antequera redactaron las suyas en aquel tiempo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Crea tu propio Blog
Enlaces recomendados: Premios Cine